Suso Moure comentaba la semana pasada que el Grixoa estaba en el pelotón de cabeza porque había tenido un buen calendario. Sin embargo, viene de ganarle al gran favorito al título en su propio campo: «Los adversarios que tuvimos hasta ahora no estaban entre los favoritos al ascenso, pero este fin de semana derrotamos al Boiro, que tal vez sea el más fuerte del grupo. Solo pensamos en hacerlo lo mejor posible sin marcarnos grandes objetivos», explica Brais.
-¿Empiezan a soñar con el ascenso?
-No. Nada de ascenso. Nuestra meta es estar lo más arriba posible. Primero queremos alcanzar la permanencia. Luego ya veremos hasta donde puede llegar este equipo. Cuando alcancemos la salvación ya tendremos tiempo para pensar en otros objetivos. El Grixoa es un equipo muy humilde y con un presupuesto pequeño. Y jugamos con la ventaja de que no existe ningún tipo de presión sobre nosotros.
-¿Qué les dice el entrenador ante el buen rendimiento del equipo?
-Que hay que continuar en esta misma línea. Que debemos mantener esta regularidad en nuestro juego, porque al final este esfuerzo será muy positivo para el colectivo.
-Ya la pasada temporada el Grixoa firmó un campeonato más que aceptable.
-Es cierto. Se había confeccionado un equipo con grandes novedades y se hizo un buen año con gente joven que venía de la División de Honor de juveniles. En las últimas jornadas, ya con la tranquilidad de tener el objetivo conseguido, nos relajamos un poco y bajamos unos puestos en la clasificación. Teníamos un equipo muy competitivo.
-¿Dónde está este curso el techo del Grixoa?
-Podemos dar mucha guerra. Eso es lo que pretendemos cada semana, pero no sé dónde estará nuestro techo. Solo pensamos en ir día a día y trabajar a tope en cada entrenamiento.