El mal inicio de la segunda mitad condenó a los de Javier Barrios
28 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Teucro no pudo sumar ayer su segunda victoria de la temporada, ante un Gijón Jovellanos que impuso su veteranía en la segunda mitad para llevarse los dos puntos en juego, mantener la imbatibilidad y afianzarse en el liderato. El mal inicio de los de Javier Barrios tras el descanso decantó un partido que, hasta ese momento, estuvo muy igualado. En la parte final del choque, los azules incluso llegaron a soñar con la remontada, pero la sobriedad de los asturianos y alguna que otra decisión arbitral polémica, enterraron las esperanzas del equipo pontevedrés.
El Teucro arrancó con la lección aprendida de jornadas anteriores, muy metido en el partido para evitar que el rival tomase ventaja en el marcador en los primeros compases del encuentro. Así, pasado el minuto 10, el Teucro logró la máxima ventaja, colocando un 7 a 4 en el electrónico, gracias a un acertado Miguel Porto, que despertó a los asturianos de su letargo.
Superado el ecuador de la primera mitad, el Gijón devolvió la igualdad al partido, que entró en una fase de constantes alternativas. Poco antes del descanso, los visitantes incluso llegaron a disponer de una ventaja de dos goles, pero un arreón final de los azules les permitió marcharse a vestuarios con las espadas en todo lo alto (14-14).
Pájara después del descanso
Tras la reanudación, el conjunto gijonés ahogó los ataques locales durante un largo período, gracias a una férrea defensa y a Vallado, muy acertado bajo palos. De hecho, hasta el minuto 38, el Teucro no consiguió perforar la portería rival, y para entonces el Gijón ya llevaba una ventaja de cuatro goles.
Pese a todo, el Teucro supo recomponerse, alentado por una grada que todavía recordaba la épica remontada protagonizada hace dos semanas frente al Torrelavega. Mediada la segunda parte, los de Javier Barrios lograron colocarse a un solo tanto de los asturianos, despertando la posibilidad de repetir la gesta.
Los siguientes diez minutos estuvieron marcados por las alternativas en ambas porterías, aunque el líder logró mantenerse siempre por encima en el marcador. Ya en el tramo definitivo, la pareja arbitral excluyó a Moreira dos minutos por una falta al borde del área muy protestada por la grada. Fue entonces cuando los gijoneses asestaron el golpe decisivo, colocándose con una ventaja de tres goles a falta de un minuto que sería ya definitiva.
Al final, el Teucro no obtuvo premio a su esfuerzo, pero dejó la sensación de que esta temporada tiene potencial para plantar cara a cualquier rival.