A nivel personal, he de decir que el derbi es el partido que más me motiva de la temporada. Es un día en el que ir al fútbol es algo más. Estoy nerviso, siento tensión... Ni siquiera en los duelos contra el Madrid o el Barça siento tal excitación, pues ya los ves como conjuntos inalcanzables. Pero cuando el Dépor juega contra el Celta es algo especial para mí.
Sin embargo, la felicidad no es plena. El motivo es que no podemos ir a Vigo, ni los del Celta venir a Coruña con tranquilidad. Es triste tener que viajar escoltados por la policía y no poder ir de vinos, por ejemplo, por la ciudad olívica. Todos tenemos algún amigo allí con el que nos gustaría pues tomar algo, picarlo y, en definitiva, echar unas risas y socializarnos.
Porque el fútbol debe ser entendido como un medio de socialización y no como una guerra. Ojalá algún día podamos disfrutar de estos partidos no solo en el estadio y espero que llegue el momento en el que demostremos a toda España que el fútbol, en lugar de separarnos, nos une. Disfrutemos en paz y, por supuesto... ¡Forza Dépor!