La santiaguesa Marta Silva se encuentra ya a dos pasos de conseguir la tarjeta para el LPGA Tour, el circuito profesional de golf de Estados Unidos. Todavía como jugadora aficionada, afronta desde hoy la segunda de las tres fases de la escuela de clasificación en el Plantation Golf and Country Club de Venice, en Florida.
Silva, que ya lideró el ránking mundial amateur, destacó en la primera fase de la escuela de clasificación. Con un juego espectacular, fue tercera en la prueba del LPGA International de Daytona Beach (Florida), entre aspirantes de todo el mundo. Ahora vuelve a afrontar una exigente criba. Necesita finalizar entre las 70 mejores para acceder a la tercera y última fase del complicado proceso de clasificación del circuito con más premios del mundo. En esa prueba definitiva, 90 hoyos del 28 de noviembre al 2 de diciembre, solo consiguen la tarjeta para el calendario completo, sin exenciones, las 20 primeras.
Desde hoy y durante cuatro días, Silva peleará por el acceso a la tercera fase. A los 22 años, acumula cinco temporadas de experiencia en Estados Unidos
Silva tiene previsto jugar el año próximo de nuevo en Estados Unidos, bien en el LPGA, bien en Futures Tour, el circuito norteamericano de segundo nivel, otra vía más de entrada al tour principal.
Estados Unidos y Europa
Independientemente de sus resultados este otoño en Estados Unidos, la compostelana buscará también la tarjeta del circuito europeo en la escuela de clasificación que se celebrará en Marrakech del 6 al 9 de diciembre.
Silva no estableció todavía una fecha fija para cambiar su estatus de golfista aficionada por el de profesional. «Dependerá de como le vaya en la escuela de clasificación. Si no lograse la tarjeta para el LPGA Tour, quizá le conviniese continuar durante algún tiempo más como aficionada, porque así resultaría algo más sencillo que consiguiese invitaciones para torneos profesionales», explica el padre de la golfista, Jesús Silva.