Cada gol a domicilio le ha valido al Lugo para obtener un punto
03 oct 2012 . Actualizado a las 11:24 h.En siete jornadas de competición liguera, y a tres días de la octava, al Lugo tan solo le queda una asignatura pendiente por aprobar en la Segunda División: conseguir su primera victoria a domicilio. El siempre complicado campo de Los Pajaritos de Soria será la plaza a asaltar para aprobarla.
Pese a que no le ha ido tan mal al Lugo en el arranque forastero, es uno de los pocos equipos que no ha conseguido aún un triunfo lejos de su estadio. Se suma a su rival del sábado, el Numancia, y al Huelva, Córdoba y Xerez, además de los tres últimos clasificados, el Sporting, el Hércules y el Guadalajara.
Dos puntos ha sumado hasta el momento el Lugo, la misma cifra de goles que ha marcado en sus desplazamientos. O lo que es lo mismo: cada tanto ha valido por un punto. En la segunda jornada contra el Las Palmas, y en la cuarta, contra el Sporting.
Dificultades históricas
De dificultades para ganar fuera supo bien el primer Lugo que subió a la Segunda División en 1992. Ya por entonces dirigido por Luis Rodríguez Vaz (cesado Julio Díaz, que había conseguido el ascenso), no consiguió su primer triunfo como visitante hasta entrada la segunda vuelta. Los rojiblancos ganaron el 11 de abril de 1993 al Badajoz, con un solitario tanto de Arturo en los inicios del partido. Aquel gol hacía albergar nuevas esperanzas sobre una permanencia que al final no se produjo.
Pero el Lugo de este año está empeñado en romper registros históricos, y no quiere hacer esperar tanto por la primera victoria como forastero. La vertiente más segura del juego (y casi a la par en cuanto a brillantez ofensiva), estrenada ante el Mirandés, permite mantener la apuesta.
A balón parado
Una de las herramientas que mayor rendimiento le está dando al equipo en este inicio de temporada es el balón parado. Penaltis, faltas directas y jugadas de estrategia han servido al equipo para marcar la mayor parte de los goles. Hasta los dos tantos al Huesca, el equipo no había sido capaz de llegar a la meta contraria de jugada. Ante el Mirandés, volvió a dar sus réditos, aunque la diana de la tranquilidad sí llegase de una acción trenzada de defensa a ataque.