El Náutico tendrá que jugar la Copa lejos de A Cachada

Jose Manuel Jamardo Castro
j. m. jamardo RIBEIRA / LA VOZ

DEPORTES

MARCOS CREO

La directiva del Club Voleibol Boiro está muy preocupada por el cierre de las instalaciones deportivas de A Cachada. Y es que el pabellón que está en el complejo de la piscina es el único de la localidad que reúne las condiciones marcadas por la federación para la práctica de este deporte en categorías nacionales. Este fin de semana arranca la Copa de Galicia y el Náutico juega los cuartos en la ciudad olívica contra el Vigo B. En teoría, una eliminatoria fácil que plantaría a los barbanzanos en la semifinal que deberían disputar en casa. Sin embargo, y en caso de ganar, tendrán que dirimir el pase a la final en el polideportivo de Rianxo.

Un portavoz del club mostró su malestar por la situación que están atravesando y que pone contra las cuerdas el proyecto del equipo boirense. Indicaron que desde el Concello están poniendo todo tipo de facilidades para ayudarles y buscar alternativas pero la realidad es que el equipo de Primera División no tiene un pabellón en la villa con las condiciones mínimas exigidas para disputar sus encuentros oficiales. «Estamos buscando alternativas e non descartamos xogar en Rianxo os primeiros encontros mentres non se abra o complexo deportivo de A Cachada, pois dende a vila rianxeira todo son facilidades para que xoguemos na súa pista».

Grandes desplazamientos

Y es que los problemas crecen para los boirenses. El año pasado había en la categoría seis equipos gallegos. Este año solo queda el Náutico, por lo que deberá jugar contra equipos del País Vasco, Valladolid, Madrid y Asturias, pero no tendrán una cancha donde disputar sus partidos en casa.

A falta de un mes para el inicio de la competición, el Boiro desconoce donde jugará, debido al cierre del complejo deportivo de A Cachada, pero según comentaron, todo apunta a que las instalaciones no estarán todavía operativas, por lo que deberán buscar otras alternativas.

Frecuentes lesiones

El cierre de las instalaciones les está causando serios prejuicios. Y es que todas las categorías tienen que entrenar en Barraña, donde las condiciones no son las mismas, pues es una pista vieja y con un firme que no es el idóneo para la práctica de este deporte y los jugadores se están lesionando con demasiada facilidad. Además, la pista tiene una gran demanda, por lo que apenas hay horas libres disponibles para el club de voleibol.

A pesar de que el problema de la cancha se puede solucionar jugando de forma temporal en otra localidad, fuentes del club apuntaron que puede traer otras consecuencias impredecibles para el futuro. La promoción de este deporte en la localidad, con un auge espectacular en los últimos años, puede quedar estancada e incluso sufrir un importante retroceso, pues los más pequeños no podrán entrenar en las mejores condiciones y en pisos que no son los mejores para este deporte.

El cierre de A Cachada es una amenaza para el proyecto del club de voleibol y en especial para las categorías inferiores, pues los éxitos alcanzados en las últimas temporadas pueden verse empañados por un problema ajeno a la directiva y al Concello. A pesar de las adversidades, la directiva confía en una pronta solución y que el complejo deportivo vuelva a abrir.