Llegó el momento. El Borbolla debuta este fin de semana en la OK Liga de hockey femenino con un doble duelo. Mañana, a las siete y media de la tarde, el pabellón de Monte Alto abre sus puertas para recibir al Manlleu y el domingo a las doce y media de la mañana, las volverá a abrir porque el rival será el Igualada.
«Estamos inquietos, deseando empezar», explica Carlos Parga, entrenador del conjunto coruñés que tan solo ha cumplido un año de vida y ya se encuentra en la categoría más alta de este deporte.
El pabellón de Monte Alto será el fortín de las coruñesas. «La afición vendrá a apoyarnos y nosotros nos comprometemos a hacer que vuelvan. No vamos a defraudar», asegura sin dudar el técnico, que cuenta también con el apoyo de todo el club, volcado con el equipo femenino.
«Aquí estamos»
Una larga pretemporada para hacer del debut un recuerdo perfecto. Hasta los jugadores del equipo sénior masculino del Borbolla han puesto su granito de arena entrenando con el femenino.
Las artífices del ascenso, junto con las caras nuevas de Miriam de la Fuente (procedente del Biesca de Gijón) y Ana Pérez (exportera del Compañía de María), se muestran «muy nerviosas» en las horas previas al encuentro contra el Manlleu pero Parga avisa: «hay que dejar aparte las emociones y concentrarse en el juego».
«Todos los rivales son difíciles», analiza el entrenador herculino y añade que el Borbolla tan solo quiere «saltar a la pista de una vez para decir: aquí estamos».
Y lo hará también el domingo. El visitante en este caso es el conjunto catalán Igualada que, aprovechando su viaje a Vigo para jugar ante el Traviesas, solicitó al Borbolla adelantar el encuentro con el fin de reducir gastos en un momento en el que los clubes no viven su mejor momento.
«Vamos a disfrutar mucho y darlo todo, siempre pensando en la permanencia aunque será complicado», finaliza Carlos Parga.
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