Los socios del Pontevedra acuden en masa al estadio para comprar entradas para el amistoso ante Arabia Saudí.
31 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Los primeros socios granates alcanzaron Pasarón cuando todavía no había amanecido. Eran las siete de la mañana y aún restaban tres horas para la apertura de las taquillas. Dos horas después, la aglomeración se extendía desde los bajos de Fondo Norte hasta la avenida de A Coruña. Los abonados se impacientaban para comprar entradas y presenciar así el partido amistoso internacional entre España y Arabia Saudí del 7 de septiembre.
Al principio todo era normalidad, pero la tranquilidad pronto se rompió. Los enfados y las quejas comenzaron a ser el denominador común. La polémica surgió a raíz del número máximo de entradas que podía retirar cada abonado. También sentó mal entre la afición la apertura de solo una de las cuatro ventanillas disponibles para despachar entradas.
Aunque en un principio el horario de taquillas establecido era de 10 a 14 horas, los dos empleados del club optaron por no cerrar debido a la aglomeración. «Si cerramos nos machacan», precisó uno de los dos taquilleros. De hecho, sobre las 13.45 horas, dos funcionarios del Cuerpo nacional de Policía se personaron en Pasarón para garantizar la seguridad de los socios y evitar posibles altercados. A las 16 horas había sobre un centenar de abonados a la cola. La media de espera para adquirir las localidades fue de cinco horas.
«El club nos ha mentido», manifestaron varios afectados. Explicaron que, por ejemplo, los responsables del Pontevedra había afirmado que cada socio tendría derecho a una entrada. Sin embargo, ayer en taquilla a cada abonado solo se le despachaba un máximo de cuatro entradas, presentando cuatro carnés. «Vine con el carné de varios amigos y solo me dieron cuatro de las diez entradas que me corresponderían», apuntó un abonado.
«La decisión de la limitación se tomó, no sé porqué, ayer (miércoles)», apuntaron fuentes del club granate.
Otro socio compró ocho localidades, pero porque su hijo pequeño lo acompañaba. «Una chica de nuestro grupo se queda sin entrada, ya que solo tengo ocho. Cuatro que compré yo y cuatro que le dieron a mi niño con los abonos correspondientes», detallo.
Sin embargo, el 27 de agosto el club remitió una nota en la que subrayaba sobre la venta de entradas para el España-Arabia Saudí: «Queremos aclarar que para la compra de dichas entradas no es necesaria la presencia física del abonado en taquilla. Cualquier persona presentando el carné renovado puede ejercer ese derecho, incluso retirando entradas de otros carnés».
La directiva del Pontevedra también había subrayado que la preferencia era exclusivamente para «los socios que lo hayan sido la temporada pasada y que a día 29 de agosto hayan renovado su abono para la presente temporada».
También hubo pontevedreses que se sumaron al sentimiento granate atraídos por la promesa de tener preferencia a la hora de comprar una entrada para el partido de la próxima semana.
«Fue el timo de la estampita», apuntaron José María Bemposta y Teresa Buceta, que se abonaron al Pontevedra este mismo año. «Dijeron que si nos hacíamos socios nos permitirían coger entradas para el partido de la selección», precisaron.
«Es un descontrol», apuntaron ambos. «Y ahora nos dicen que a los socios nuevos que no tenemos ese derecho».
Los abonados que se han sentido engañados también explicaron que el club tenía la obligación, al menos, de colocar un cartel en la taquilla informando que los nuevos abonados de esta temporada no podrían retirar localidades para el choque de la Roja. Las protestas llegaron a la sede del Pontevedra en Benito Corbal. Las fuentes del club detallaron que la preferencia de atender a los socios de la pasada temporada es fácil de explicar. «Si tenemos solo 2.000 entradas y se hacen 4.000 socios nuevos, ¿cómo lo resolvemos?». El miércoles, 1.800 granates habían renovado su abono.