27 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Escribir corto y con interés resulta más difícil. Más aún, cuando se habla de fútbol en donde el aficionado quiere saber, y con razón, por qué se llegó al resultado final y la razón de que haya ganado el otro equipo. El otro es siempre el adversario.
Todo cuanto aquí se dice, está ahora fuera de lugar, porque ahora hay partidos como el Valencia-Deportivo que comenzó a las 11 de la noche de ayer, y terminó a la 1 de la madrugada de hoy, lunes.
Si esto se repite, que baje Dios y ponga orden porque los españoles demuestran que aguantan todo lo que les venga encima. El lector entenderá que no analice el empate de Mestalla, algo que espero comentar mañana, saltando la obligación de anteponer la rapidez al suceso.