Normalmente, el aficionado al fútbol que goza de una avanzada edad guarda en su baúl el recuerdo de partidos que, por uno u otro motivo, quedaron grabados en su mente y afloran a la actualidad por cualquier circunstancia como es, por ejemplo, otro encuentro de fútbol. Me sucede con esta visita del Osasuna en la apertura de la Liga 2012-13, cuyo desenlace ahora mismo nos parece lejano y luego resultará que se fue en un abrir y cerrar de ojos.
Esto de la rapidez en el paso del tiempo es lo que trae al recuerdo la primera vez que vi jugar al equipo de Pamplona, en el desaparecido campo de Riazor. Sucedió el 17 de noviembre de 1940, recién fichado Elícegui por el equipo coruñés, goleador que llegaba del At. Madrid en donde le llamaban el expreso de Irún, cuando el futbolista había nacido en Castejón (Navarra) el 5 de diciembre de 1910 y su primer equipo federado fue el Azcoyen navarro.
Aquella tarde dominguera del año 40 el Deportivo derrotó al Osasuna por 6-2, con tres goles de Elícegui, que así iniciaba un camino que terminaría aquella temporada con el primero de los ascensos coruñeses a la División de Honor.
Esta tarde jugará nuevamente el Osasuna en el estadio de Riazor. En la guía de la Liga, editada por La Voz de Galicia y que desde anteayer está disponible en los quioscos, se nos presenta al equipo de Pamplona como un conjunto que apostó por la austeridad para formar un bloque que se mueve en esa línea de eficacia en el campo, como suelen hacerlo los equipos que entrena José Luis Mendilíbar, uno de esos técnicos que no necesitan presentación.
Osasuna es el rival que hoy intentará doblegar (aunque sin llegar al 6-2) un Deportivo que nuevamente forma parte de la élite del fútbol español.