El Comité Jurisdiccional de la Federación Gallega de Fútbol recibió en el día de ayer la notificación del desenlace del fallido acto de conciliación entre la directiva del Vilalonga F.C. y el abogado de la Asociación de Fútbol Españoles (AFE) que representa los intereses de nueve jugadores y ex jugadores denunciantes. Un acto celebrado el pasado 19 de julio, con el impago de cinco mensualidades a los deportistas por parte del club sobre la mesa. Los nuevos rectores de la entidad celeste ofrecían pagar cuatro nóminas en dos plazos y la condonación de la quinta. Y los futbolitas no aceptaron la quita.
Así las cosas, desde ayer el asunto está en manos del Comité Jurisdiccional, obligado ahora ante la falta de entente entre las partes a abrir un expediente que deberá desembocar en un fallo vinculante, al menos para el club. El proceso arrancará con la notificación a las partes de su apertura y la concesión de un plazo de varios días para presentar alegaciones o pruebas a su favor que estimen oportunas. Transcurrido el mismo, el juez se dará otro intervalo, normalmente no superior a los quince días hábiles, para determinar su fallo. Y en el caso del Vilalonga, cuya directiva ha reconocido públicamente la deuda denunciada, parece evidente que la única duda es saber qué estrecho margen de tiempo le dará al club el juez para saldar los impagos. La alternativa, ver suspendidos sus derechos federativos. O lo que es lo mismo, no poder tramitar fichas mientras no cumpla.
Claro que el proceso federativo descrito podría prolongarse durante un mes. Tiempo más que suficiente para que los responsables del Vilalonga tramiten las 22 fichas con las que pretenden armar el nuevo proyecto deportivo celeste en la Tercera, al no existir efecto retroactivo.