Habla pausado y tranquilo, buscando las palabras precisas en un castellano más que digno, mientras que juega rápido y agresivo. En la selección de baloncesto de Sergio Scariolo hasta un vigente subcampeón de la NBA puede encontrar encaje como el sexto hombre, un recambio exquisito saliendo del banquillo. Decimosexto de 18 hijos de una pareja de deportistas, llegó a Hospitalet con solo 16 años. El pívot congoleño nacionalizado español Serge Ibaka (Brazzaville, 1989) intimida en la pista con un cuerpo atlético exprimido hasta el límite. Entre el inicio de temporada en el Real Madrid, el camino a la final con Oklahoma City Thunder y los partidos con el equipo nacional, lleva más de cien compromisos esta temporada. Tras el triunfo ante China, hoy juega ante Australia (12.15). «Estamos bien, solo hay algunos jugadores que todavía acaban de empezar a coger ritmo. Seguro que todo el mundo va a encontrarse mejor», explica.
-Crecerán con el torneo.
-Sí, sí. Esa es la verdad. Aunque lo más importante siempre es el partido siguiente, y luego ya veremos.
-¿Qué lecciones sacaron de la derrota en Barcelona contra Estados Unidos?
-Tenemos que mejorar en el control del juego y no perder tantos balones. Luego debemos intentar defender mejor, más agresivos. Creo que esa es la clave.
-Con esos ajustes, ¿España puede ser rival de Estados Unidos?
-Si estamos un poquito mejor, podemos competir con ellos, sí, sí. Sabemos que son buenos, pero con Navarro, Sergio [Llul] y Marc [Gasol] listos, y si estamos al 100 %, podemos competir muy bien contra Estados Unidos.
-¿Qué rival le produce más respeto del grupo inicial?
-Todos. Cualquier equipo va a intentar ganarnos, especialmente cuando saben que el rival es más fuerte. Nuestros contrarios juegan agresivos porque se enfrentan a un conjunto más poderoso. Tenemos que estar preparados para responder y jugar duro.
-A nivel personal, ¿qué supone para usted vivir sus primeros Juegos?
-Ahora estoy viviendo mi sueño aquí. Tengo muchas ganas y también mucha responsabilidad. Pero estoy preparado para disfrutar también.
-Para disfrute, la ceremonia de apertura.
-Fue increíble, lo más bonito que vi. Y me lo pasé muy bien. Resultó una experiencia inolvidable para mí.
-¿Con qué instante se queda de la ceremonia?
-Con la entrada en el estadio. Porque ese instante fue increíble.
-Tiene que hacérsele larga la temporada, con tantos partidos encima entre Europa y la NBA.
-No. El cansancio es un tema mental, y dependes de ti mismo para poder superarlo. Yo tampoco pienso en que terminé de jugar allí y ahora tengo esto. No pienso en eso, sino en prepararme, entrenar para jugar bien y ayudar al equipo.
-¿Qué le pide Scariolo en la selección?
-El coach me pide hacer mi trabajo, ayudar en lo que pueda con toda mi energía.
-Y con tapones.
-Eso es mi punto número uno.
-¿Cuál es su secreto?
-Estar concentrado y jugar agresivo. Así las cosas van a salir solas.