La gallega Begoña Fernández, una de las jugadoras españolas más laureadas, debuta hoy con la selección en los Juegos frente a Corea
30 jul 2012 . Actualizado a las 15:08 h.Se ha mantenido en la élite desde la adolescencia, cuando emigró a Valencia para triunfar. En el largo trayecto que la ha llevado hasta Londres, Begoña Fernández (Vigo, 1980) lo ha ganado prácticamente todo en el balonmano: la liga, la Copa, la Champions... , pero le quedaba un sueño por cumplir y que esta mañana frente a la complicada Corea verá realizado: competir por fin en unos Juegos Olímpicos.
«Para mí, es la gran oportunidad para disfrutar de unos Juegos. Tengo 32 años y solo jugaré al balonmano uno o dos años», reconoce. Sabe que quizás no vuelva a vivir una experiencia de este calado, por eso quiere aprovechar hasta el último minuto. «El ambiente en la Villa Olímpica es genial», resalta la gallega, quien ya tuvo la oportunidad de retratarse junto a una de las estrellas del deporte mundial, el tenista suizo Roger Federer. «Pero lo que realmente estoy deseando es empezar a competir», recalca.
A principios de semana probaron la pista en la que disputarán la fase de grupos. El combinado dirigido por el técnico Jorge Dueñas se enfrentó al Reino Unido en el Copper Box (Caja de cobre), un polideportivo que, en palabras de Begoña Fernández, impresiona por su diseño y funcionalidad. «Cuando estás jugando -explica- te das cuenta de que tiene la capacidad justa, no es ni demasiado grande, ni muy pequeño».
La pivote gallega también se ha quedado sorprendida por las intensas medidas de seguridad que la organización ha puesto en marcha para esta gran cita olímpica. «Nos hicieron un control de todo el equipaje cuando llegamos», apunta uno de los pesos pesados del vestuario español. «Revisaron las maletas de cada jugadora», agrega. La seguridad ha sido uno de los quebraderos del comité olímpico británico y del gobierno dirigido por David Cameron.
Begoña Fernández no pudo asistir ayer a la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos, algo que reconoce que le hubiera hecho mucha ilusión. Pero el cuerpo técnico de la selección española consideró que no era prudente participar en, a muy pocas horas del debut. Apenas tendrían descanso para el crucial enfrentamiento ante Corea. «La clave pasa por no perder balones. Hacen transiciones muy rápidas después de las recuperaciones y ahí nos pueden crear mucho peligro», afirma Begoña. Será el primer compromiso en un grupo durísimo, con Dinamarca, Suecia, Noruega -«las claras favoritas, hoy por hoy»- y Francia.