España y EE. UU. clausuran su preparación para los Juegos con un atractivo choque en Barcelona
24 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La última prueba antes del debut en los Juegos. Olímpicos Las selecciones española y estadounidense vuelven a verse las caras (Sant Jordi, 22.30 horas, La Primera), cuatro años después de que ambos protagonizarán en Pekín uno de los duelos más espectaculares del baloncesto moderno, y pocos días antes de desplazarse a Londres. La reedición de la última final olímpica entre los dos grandes candidatos a volverla a protagonizar.
Aunque amistoso, el choque servirá para calibrar el mutuo respeto que ambos se profesan y la situación en la que se encuentran en vísperas de la hora de la verdad. Scariolo ha reconocido que, a nivel táctico, esconderá sus cartas, aunque tampoco se resignará a un derrota amplia y tratará de minimizar su efecto para el futuro. Con Rudy Fernández y Navarro ya más rodados, como demostraron en el amistoso que les enfrentó a Argentina en A Coruña, parece que Marc Gasol y Sergio Rodríguez seguirán sin saltar a a pista para no correr riesgos.
Ambos vienen de derrotar en el plazo de 48 horas a la correosa Argentina -España, con más amplitud-, un dato que solo vale para especular hasta el comienzo del choque. A partir de ahí, a Estados Unidos le gusta imponer su nivel físico y avasallar en los primeros minutos. Y es que por encima de las limitaciones de un equipo con escasos especialistas en el juego interior -solo Tyson Chandler-, los norteamericanos utilizan la intensidad defensiva y la velocidad como armas para desarbolar a sus rivales, gracias sobre todo a la versatilidad que les permiten sus poderosos físicos. Una constelación de estrellas -Chris Paul, Williams, Kobe, LeBron, Durant, Anthony, Love...-, todos de primera fila en la NBA, pero con sobreabundancia de exteriores y problemas para atacar con sentido las defensas zonales. Un gran equipo, aunque lejos del original Dream Team del que ahora se cumplen 20 años.
El criterio arbitral -la permisividad en la defensa con las manos y con los pasos- aventurará lo que está por venir. Enfrente, una España que sabe tampoco puede ofrecer una imagen alejada de su condición de gran equipo. Un test con lectura para el futuro.