«Cervo es un lugar relajante y eso es clave», apunta Cal
22 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.A las ocho de la mañana todo lo que se oye desde la habitación del piragüista David Cal llega del río Xunco, de algún pájaro, del despertar de la naturaleza en Sargadelos. El regato pasa casi bajo su cama, formando un agradable islote a la sombra dentro del complejo del hotel rústico Anatur, el coqueto lugar en el que pasa las once semanas previas a los Juegos Olímpicos. «Cervo es un lugar relajante, algo importante, clave, también», explica el cuatro veces medallista.
desayuno
Un zumo de naranja y cereales para arrancar la jornada
A las ocho y cuarto Cal ya está desayunando en el comedor del hotel, donde puede coincidir con algún excursionista antes de iniciar el día. No suele abusar en el desayuno. Prefiere uno sencillo, un zumo de naranja y cereales para poner la máquina en marcha.
sesión matinal
La técnica también se cuida al final de temporada
Una hora después de desayunar, sobre las nueve y cuarto, Cal ya está entrenando en el embalse, siempre vigilado por su entrenador de los 15 últimos años, Suso Morlán, cuyo libreto difiere del de otros técnicos de piragüismo. En las semanas previas a Londres, también vigila detalles de la palada de su pupilo. «Esa es exactamente la clave. Normalmente la gente en nuestro deporte trabaja mucho la técnica al principio de la temporada y no tanto al final. Nosotros cuando más la trabajamos es ahora mismo. Porque la técnica verdadera se ve cuando él va a toda pastilla. Al ir rápido afloran todas las virtudes y todos los defectos. Así que cuando hacemos hincapié en el gesto técnico es justamente ahora», matiza.
comida
Toma de todo, pero es alérgico al marisco
Tras la sesión matinal y la ducha, Cal ya come en horario británico, a la una y media. «Antes de iniciar la concentración, su médico [Fernando Huelin] ya nos envió los menús tipo que puede tomar con todo especificado. Su alimentación es la típica de un deportista, porque come de todo, normalmente a la plancha y evitando las grasas», explican los responsables del hotel Anatur. Con alguna excepción. Cal es alérgico al marisco y también evita platos de difícil digestión pero apreciadísimos en la zona, como el atún. «Después de comer, toca siesta», explica Cal.
la siesta
Una rutina diaria para cargar pilas
La siesta forma parte de la rutina diaria de Cal para cargar pilas para el entrenamiento de la tarde. Mientras Morlán vuelca en su ordenador toda la información del día. La habitación del entrenador se convierte en su despacho, rodeado de libretas y papeles, con la impresora y la conexión a Internet para consultar cada día el viento, temperatura y humedad en el lago Dorney donde competirá Cal. Si hay tiempo, lanza su caña al río Xunco en busca de alguna trucha.
sesión vespertina
Trabajo en el agua y en seco
A las cuatro y media empieza la segunda sesión. Cal reparte a lo largo del año, y también en Cervo, el trabajo entre el río, el gimnasio y la carrera. En el 2011 entrenó 458 horas sobre la piragua y otras 282 fuera.
cena
Ensalada y un plato, bajando hasta los 86 kilos
La cena se sirve a las ocho y media: una ensalada antes de un segundo. Cal pesaba en invierno 93 kilos,. Hoy se encuentra ya en 87, más fino para competir, y llegará a bajar hasta los 86 estos días. Luego se evade en Internet antes de quedar rendido.