Casillas y Buffon fueron claves en el torneo, se admiran y por sus manos pasa parte de la final
01 jul 2012 . Actualizado a las 17:20 h.Los caminos de Italia, España, Iker Casillas y Gianluigi Buffon chocan en los cuartos de final de la Eurocopa de Austria y Suiza. Mientras el árbitro alemán Herbert Fandel explica el sorteo de la tanda de penaltis, el meta azzurro pasa condescendiente su mano por la nuca del madrileño. Uno era el campeón del mundo, arrogante, expresivo y talentoso, y el otro lucía el brazalete de la España de las derrotas en los cuartos de final, que esa noche iba a quedar atrás en Viena. Hoy la selección lo ganó todo, y el meta de Móstoles agigantó su leyenda, incluso por encima de la de su admirado rival.
Debutaron jóvenes en la Liga, Buffon con 17 años en un Parma-Milan y Casillas con 18 en un Athletic-Real Madrid. Y más detalles emparentan a los capitanes. El carisma del italiano lo convirtió desde joven en un líder, mientras que el español ha ido ganando peso de forma natural en la selección, en la que comparte galones con su amigo Xavi Hernández.
Para la mayoría de los expertos, Buffon supera a Casillas en el golpeo con los pies y en el juego aéreo, y el español cuenta con mejores reflejos bajo palos. Extraordinarios en las tandas de penaltis, el italiano vio cómo Zidane le marcaba al estilo Panenka en la final del Mundial del 2006, pero luego fue decisivo en la tanda que valió el título.
Jugadores de club, Casillas lleva toda su carrera en el Madrid, mientras que el único cambio de Buffon, su salto del Parma a la Juventus en el 2001, se convirtió en el traspaso más caro de la historia de un portero, al pagarse 47 millones de euros por él.
Si Casillas, de 31 años, se labró siempre una imagen de chico llano y simpático, Buffon tiene una extraordinaria habilidad para pisar charcos. Salpicado por la última polémica de los sobornos en el fútbol italiano, en su día lució el 88 a la espalda (símbolo del Heil Hitler nazi) y abrazó emblemas fascistas.
Buffon se ve en la azzurra cómodo en el campo -rodeado por sus defensas de la Juve- y también como líder y más curtido jugador a las órdenes del seleccionador, Cesare Prandelli. Maduro como portero a los 34 años, no muestra el más mínimo signo de decadencia. Así que podría conseguir su reto, defender la portería italiana en el Mundial de Rusia 2018. Así, alcanzará en la selección los 40 que tenía Dino Zoff cuando levantó la Copa Jules Rimet en el Santiago Bernabéu. Ambos triunfaron en la Vecchia Signora y ambos recibieron también el Balón de Plata.