Los hermanados alcaldes de Verín y Chaves defendieron sus colores
28 jun 2012 . Actualizado a las 20:48 h.La antigua aduana del pueblo ourensano de Feces marcaba antaño las diferencias entre España y Portugal, hoy en día es una modernizada sede para la Eurocidade Chaves-Verín, un proyecto común de ambas localidades, tan cercanas como hermanadas en su visión de futuro.
Ayer fue, además, un escenario deportivo de la máxima cordialidad, con seguidores de los dos primeros semifinalistas de la Europoca 2012. Las televisiones de uno y otro país apuntaban a Donbass Arena y los anfitriones, encabezados por el alcade verinense, Juan Manuel Jiménez Morán optaron por ceder la mayor de las pantallas a la retransmisión en el idioma luso, mientras la señal en castellano llegaba a través de un televisor más pequeño al fondo de la sala. Situación pactada para invertirse tras el descanso del partido.
Joao Batista, máximo regidor municipal de Chaves, llegó acompañado de un mayor número de hinchas lusos, que no se cansaban de mentar a Cristiano Ronaldo como gran esperanza, a la vez que explicaban como tras el final de la competición continental, volverían a volcar sus preferencias en el Real Madrid.
En la frontera, la rivalidad fue solo deportiva, dentro de los cánones de esa colaboración estrecha en el marco europeo, pero si el esférico rondaba por alguna de las porterías, era evidente quién apoyaba a la Roja y quién se identificaba con los discípulos de Paulo Bento.
Jiménez Morán, el alcalde gallego, fue más allá, al subrayar: «Antes de que comience el choque, ya somos la primera ciudad, en este caso eurociudad, con un finalista en disputa de la Eurocopa, así que volveremos el domingo». Su colega Batista tampoco abandonó nunca una sonrisa a la hora de exponer su optimismo: «Cuando me pidieron un resultado dije el mismo que Jiménez, 2-1, pero en mi caso es favorable a los nuestros».