Veinte pruebas y más de seis mil asistentes en esta marcha ciclista
25 jun 2012 . Actualizado a las 11:25 h.Cuando a Marcos Serrano, exciclista profesional que llegó a ganar un etapa en el Tour de Francia y participó en varios mundiales, le propusieron el proyecto Únete a Volta, no se lo pensó. La posibilidad de organizar marchas ciclistas populares en los concellos de la provincia de Pontevedra se le presentó como una de las grandes posibilidades de «recuperar antiguas sensaciones», según su propia confesión. La iniciativa, que promueve la Diputación de Pontevedra, junto con el patrocinio de algunas marcas comerciales, cumplió su primera etapa. Veinte pruebas en diversos lugares y más de seis mil asistentes en total. En el mes septiembre volverá con un intenso calendario.
El programa ?Únete a Volta? ha logrado recorrer más de doscientos kilómetros en muchos lugares de la geografía pontevedresa. La asistencia de aficionados ha sido grande, tal como reconoce Marcos Serrano: «Esperaba una gran respuesta popular, pero en algunos sitios me he encontrado con agradables sorpresas».
El vigués es el líder de un pelotón que posee unas características especiales. Personas, siempre mayores de ocho años, acuden a las citas con el objetivo de «disfrutar» de la bicicleta y también de estar al lado de uno de los deportistas más emblemáticos que tuvo Galicia hace poco tiempo. Serrano desvela que «es gratificante comprobar como jóvenes y adultos disfrutan de la bicicleta con un recorrido seguro y no muy largo. Además, en algunos casos han aprendido a sacarle más rendimiento a lo que se puede considerar como un medio de transporte ecológico».
Durante mes y medio, la primera parte de la iniciativa Únete a Volta ha pasado por numerosos lugares. Ha descubierto nuevos paisajes y ha provocado un gran interés por el ciclismo. Marcos Serrano reconoce que «algunas marchas que hemos realizado han sido impresionantes por el paisaje. Es una nueva forma de divertirse a través del ciclismo. Se debería promover mucho más».
A la cita acuden personas de todas las edades, dispuestas a realizar un recorrido que no suele pasar de los diez kilómetros como máximo. Los menores de ocho años tienen la posibilidad de mostrar sus habilidades en un circuito cerrado que se instala en la salida. Serrano insiste en que «debemos enseñarle a los más pequeños a manejar la bicicleta, a controlar los movimientos y a aportarles una enseñanza extra. Todos los que vienen descubren algo nuevo. Para mí eso supone algo muy importante».