Para subir, lo mejor es ganar

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

DEPORTES

La influencia del fútbol en la vida de las ciudades es enorme. Y va a más con el paso del tiempo. Nadie duda de la fuerza que tiene el fútbol, y que tanto llama la atención cuando estalla en momentos puntuales, ya sea en los recintos donde se juegan los partidos, como fuera, con la multitud invadiendo zonas céntricas de las ciudades o las plazuelas del pueblo, porque la alegría que genera toda victoria no limita a las grandes urbes las manifestaciones de júbilo.

En cualquier aldea de Galicia puede haber un cura (si no lo hubo ya en otras ocasiones) que en casos como el que comentamos hubiese ordenado al sacristán repicar las campanas, anunciando la victoria que, en este caso, confirma el ascenso del Deportivo o de los dos, porque el Celta también lo tiene al alcance de la mano si mantiene el ritmo actual. Ahora esto es posible por el paso de los años, pero nadie podía pensarlo cuando en 1949 se enfrentaron entre sí los dos grandes equipos gallegos en pugna por una plaza en Primera División (derecho que entonces tan solo se adjudicaron los inquilinos del estadio de Balaídos) y ahora, setenta y dos años después, surge la oportunidad para un ascenso juntos a la División de Honor. Vivir para ver.

Se da por descontado que el Celta ganará hoy en Balaídos, igual que mañana lo conseguirá el Deportivo, en Xerez. Porque, para subir, lo más seguro es ganar.