El piragüismo, en la encrucijada

Críticas tras confirmarse la menor participación gallega en unos Juegos en más de una década


redacción / la voz

El momento del piragüismo gallego invita a la reflexión. La pareja formada por Carlos Pérez Perucho y Saúl Craviotto (oro en Pekín en K-2 500) se quedó fuera de los Juegos Olímpicos de Londres tras fallar en el clasificatorio celebrado en Poznan (Polonia). Era su última oportunidad de sacarse el billete para la capital del Reino Unido, y solo David Cal y Teresa Portela representarán a Galicia. No habrá más palistas.

El análisis, crítico, procede tanto desde la Federación Galega de Piragüismo en boca de su actual presidente, Alfredo Bea, como desde el exmandatario gallego Tito Valledor o desde la perspectiva del que rigió el destino de este deporte desde la federación española, el gallego Santiago Sanmamed. Se suma al análisis, Luis Ramos Misioné, gallego medallista en los Juegos de Montreal y Moscú.

Alfredo bea

«El método de trabajo y el sistema de clasificación prioriza los barcos individuales»

Para el presidente de la Federación Gallega de Piragüismo existe una descompensación en los resultados obtenidos por las embarcaciones individuales y por las de equipo, provocada por la planificación deportiva y el propio sistema de clasificación de la federación internacional.

«La federación española decidió modificar la norma que establecía que se trabajase con grupos de concentración estables, lo que favorece a los barcos de equipo, y permite ahora que el deportista tenga más libertad para entrenarse donde quiera», explica. «Además, según el sistema de clasificación establecido, no hay repesca para los barcos de equipo, debido a que es un sistema puramente numérico; hay un número de plazas por país, independientemente del número de embarcaciones», añade.

«España tuvo un éxito casi absoluto en la clasificación de sus barcos individuales, pero en los barcos de equipo el sistema falló, lo que perjudicó a Galicia, que no solo basa su planificación en barcos individuales», concluye.

En cuanto al relevo generacional, Alfredo Bea reflexiona: «No es fácil que vuelvan a salir dos campeones olímpicos de un pueblo como Aldán. Los que están en la élite, como sucedió en mi caso junto a Mascato, hacen de tapón hacia los jóvenes». «Ahora hay que analizar si los grupos de tecnificación son los correctos. Los técnicos deben analizar si se trata de un momento en el que el talento, fundamental porque esto no es una fábrica de churros, no surge o si el ciclo obliga a cambiar el método, o si algo se ha hecho mal», avanza. «Quizás haya que captar el talento a través de los clubes, y potenciar más las edades sénior o juveniles y no las más tempranas», añade. «Yo haré esas preguntas a los técnicos, está dentro de mis responsabilidades como presidente», concluye.

santiago sanmamed

«Hemos perdido más de una generación, hay que cambiar de manos»

El que fue presidente de la federación española en la época dorada del piragüismo gallego es tajante en su conclusión: «Hay que cambiar de manos y retomar las fórmulas que se utilizaban, que daban resultado y alcanzaron los éxitos». «Desde el 2001 al 2008 el piragüismo gallego fue a menos, pero en los tres últimos años ha entrado en caída libre», describe. «No sale ningún talento nuevo, estamos en un desierto», asegura Santiago Sanmamed. «Hemos perdido más de una generación. Si el objetivo de la federación gallega es que un club sea campeón de España a base de sumar puntos por llevar muchos palistas aunque sean de un nivel mediocre, nunca se conseguirá una medalla», zanja.

tito valledor

«Atendieron a cuestiones no deportivas pensando que la inercia ganaría las medallas»

El expresidente de la federación gallega es contundente: «Es producto de una mala gestión de la federación española, y algo tendrá de responsabilidad la gallega porque Bea es directivo de la nacional». «Había una planificación que se orientaba a Londres y Rio y que contemplaba, entre otras cosas un K-4 con Perucho, y se ha echado por tierra», dice. «En lugar de dar continuidad a algo que funcionaba se cambió. No funcionó y no hubo reacción alguna. Se dejó en manos de un club como el Kayak Tudense la planificación del K-4», abunda. «La gestión atendió a otro tipo de cuestiones y no precisamente las deportivas. Habrá que empezar desde cero», concluye.

luis ramos misioné

«Falla la gestión y la toma de decisiones»

El medallista cree que «las cosas no se están haciendo bien». «España es una potencia y un campeón olímpico debe estar clasificado un año antes. Falla la gestión y la toma de decisiones referentes a las concentraciones y los entrenadores», analiza. «La federación española se alimenta con los impuestos de los españoles. No se pueden tomar decisiones con el criterio de contentar a la gente», zanja.

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