El enemigo en casa

Murillo

CDLUGO

16 may 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Había expectación lógica por conocer el primer rival que el sorteo de la promoción de ascenso a Segunda A le iba a brindar al Lugo. En ese instante, pensé qué rival sería el más asequible. Y, como un rayo, se me pasó por mi subconsciente si el peor adversario no sería el propio Lugo. El cuadro de Setién se ha clasificado para la promoción a dos jornadas del final de la liga, y ese mérito es incuestionable. Sin embargo, analizando objetivamente la campaña hay que admitir una irregularidad frecuente. Ahora, los números denuncian una deficiencia defensiva preocupante con 41 goles encajados, el más goleado de los 16 clasificados. Un dato que no puede pasar desapercibido, y donde las goleadas encajadas en el Anxo Carro contra el Castilla, y anteayer frente al Toledo, denuncian la vulnerabilidad defensiva del Lugo. Por eso, suturar esa hemorragia atrás es una de las bases para aspirar a algo. En el porcentaje en que se logre mejorar, se incrementarán las posibilidades reales. De ahí que la concentración ha de ser la máxima para no salir despedido de la primera ronda. Si ha sido el Eibar el elegido para enfrentarse al Lugo, solo queda decir que sus 25 temporadas de militancia en la élite de plata avalan su historial. Sus dos millones de euros de presupuesto duplican al de los lucenses. Pero lo más preocupante radica en su estilo de juego: el fútbol directo y aéreo, porque en esa doble faceta se concitan las carencias más sensibles del cuadro lucense. Y hasta el mejor hombre de la defensa rojiblanca en este aspecto está sancionado: Garrido. Quique tendrá que inventarse la mejor fórmula para buscar un antídoto, aunque imponer el estilo propio es la base para contrarrestar ese hándicap.