La palista pontevedresa del Club de Mar de Aldán competirá en sus cuartos Juegos Olímpicos, obteniendo diplomas en sus participaciones. Se estrenó con 18 años en Sídney 2000, y afirma que «sin sacrificio, sin trabajo, no hay nada».
-¿Cómo vivió la prueba en Verducido y la clasificación?
-Me salió todo perfecto, me encontré bien, aunque en la final había viento a favor, y eso me gusta. Sin embargo, en el tramo de los 200 metros, los otros palistas hacían pruebas y el agua estaba un tanto revuelta, lo que provocaba que los últimos metros de la prueba el agua estuviera algo inestable. Al final, lo importante era obtener esta clasificación para los Juegos Olímpicos y quedarse una con buenas sensaciones. Misión cumplida.
-Usted ya ha competido en Juegos anteriores y se quedó a muy poco de subir al podio. ¿Tiene esa espina clavada de no lograr una medalla?
-El objetivo es estar en Londres, pero ahora, sí, mi sueño es conseguir una medalla, aunque está muy complicado al tratarse de una distancia muy corta. Las diferencias entre unas y otras deportistas son muy cortas, y una milésima de segundo puede suponer ganar una medalla o estar fuera incluso de la final. Todo está muy igualado, pero llegaré con todas las ganas del mundo y buscaré estar en esa final.
-¿Le gusta esa distancia de los 200 metros?
-Es una distancia en la que disfruto mucho. Además, es el estreno de esta distancia en unos Juegos. Estoy feliz y contenta.