Que los triples son el mejor arma del COB en ataque, a nadie le puede sorprender después de ver el rendimiento del equipo en los playoffs. El mejor ejemplo fue el último partido ante Araberri, en el que por minutos se rozó la perfección con porcentajes superiores al 70% y con casi todo el equipo siendo capaz de anotar con fluidez desde la línea de 6,75. Sin embargo, siendo este partido clarificador del potencial cobista y de la importancia que tiene este aspecto del juego en el ataque del equipo, analizando la estadística de los playoffs, todavía queda más clara.
El COB lleva un porcentaje del 43,3% en los cinco partidos de ascenso que ha disputado, con un promedio de nueve triples por partido con una media de veinte tiros por encuentro. Unos números solo igualados en la LEB Plata por el Barça B, que sin embargo no es tan fiable en los porcentajes como los cobistas. Pero en ninguna de las demás categorías se logra llegar a un 40% lanzando un promedio de veinte triples por partido; hoy por hoy el COB está a un nivel superior a equipos de LEB Oro como Canarias o Melilla, que suelen utilizar el triple como recurso productivo en ataque. Hill está siendo el jugador más resolutivo con once triples anotados y con un 50% de acierto, pero lo mejor es que todos los jugadores, a excepción de dos pívots como Pantín y Koffi ya saben lo que es anotar triples.
Un dato más que indica el gran momento de los jugadores cobistas en los triples es que sus números en Liga regular distan mucho de los del playoff. El COB terminó la Liga con un promedio del 31% en tiros de tres y con una media de 6,8 convertidas por partido en veinte lanzamientos por encuentro. En los tiros de dos puntos no se queda atrás, con un 56,5%, algo que ratifica la peligrosidad y el momento de confianza de los cobistas. Si le sumamos el nivel defensivo, que solo fue a menos el domingo, hallamos la fórmula para que el COB esté a un paso de la final de la LEB Plata.
El pero en lo que a números se refiere está en las pérdidas de balón, que son una rémora muy importante con una media de más de veinte balones perdidos por encuentro. Un aspecto a mejorar para las próximas citas junto a la irregularidad.
análisis la mejor arma en el «playoff»