Una carrera de bajo consumo

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

Marín acoge la segunda edición del Rali Ecolóxico de Galicia

08 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

«Reduce o perderás la carrera». Esta frase, inconcebible en cualquier prueba automovilística, solo cobra sentido en el Rali Ecolóxico de Galicia, una competición en la que el ganador no es necesariamente el primero en cruzar la meta. La explicación a este supuesto contrasentido la encontramos en la motivación de una prueba en la que, por encima de la competitividad, se encuentra el respeto al medio ambiente.

Esta curiosa carrera, que se celebró por primera vez el pasado mes de septiembre en la Ribeira Sacra ourensana, vivirá el próximo 19 de marzo su segunda edición en la localidad pontevedresa de Marín. En ella participan vehículos eléctricos, híbridos y de combustión que emiten menos de 120 gramos de CO2 por kilómetro, es decir, todos aquellos que se consideran vehículos verdes por su bajo nivel contaminante.

La clasificación final establece tres baremos diferentes para elegir a los vencedores: la regularidad, el consumo, y la contaminación que emite el vehículo. Los participantes saldrán de Marín en torno a las 11 de la mañana, y está previsto que en el sector matinal recorran cerca de 100 kilómetros a través de la Terra de Montes en algo menos de tres horas. De ser el más rápido, nada de nada.

Tras la comida -que como no podía ser de otra manera estará compuesta por alimentos ecológicos de las comarcas por las que transcurre el rali-, será el momento indicado para demostrar el dominio de lo que se conoce como conducción eficiente en el circuito de A Madalena, bajo la atenta supervisión de monitores especializados.

Ya por la tarde, los participantes se enfrentarán a una larga lista de tramos de regularidad por la Serra do Cando, Moimenta y el Pontillón do Castro, hasta su llegada al punto de partida en la Alameda de Marín, en torno a las ocho y media de la tarde.

Como fin de fiesta, los ganadores recibirán su trofeo, que en este caso no los acreditará como los pilotos más rápidos, sino como aquellos que ponen en práctica una conducción más respetuosa con el medio ambiente. El vencedor, incluso, podrá jactarse diciendo aquello de que «los últimos serán los primeros».