Moncho Fernández fue recibido en la sala de prensa del Multiusos Fontes do Sar con una gran ovación. Antes, mientras los representantes de los medios de comunicación esperaban la comparecencia del técnico, se podían escuchar los múltiples, fuertes y emotivos abrazos que fue recibiendo el santiagués por el largo pasillo.
«Gracias a la afición y a todo lo que hay detrás de este equipo, a la gente que está trabajando en el anonimato cada día y que apoya este gran proyecto. Gracias a los que lo están dando todo por el Obra. Gracias a todos los empleados del club y también a mis ayudantes. Y, por supuesto, a todos los jugadores, pues ellos son los grandes protagonistas de esta historia». Estas fueron las primeras palabras de Moncho Fernández en la rueda de prensa más corta de su historia en Sar.
Tras una gesta de este tipo, sobran las palabras. Qué decir de un colectivo que a falta de un partido confirmó su permanencia en la élite del básquet español. Qué decir de un equipo que demostró un gran pundonor en todos y cada uno de sus compromisos. Qué decir de un conjunto que firmó su salvación ante uno de los poderosos de la Liga Endesa. Al Obradoiro no le tembló el pulso.
El entrenador resumió el encuentro en pocas palabras: «Fue el mejor partido defensivo del año, aunque en ataque estuvimos algo nerviosos». Además, destacó el «gran trabajo colectivo» del Obra, que logró el éxito después «de un año muy largo, después de muchos meses de duro trabajo».
Al mismo tiempo, señaló que estos jugadores «pasarán a la historia por ser el primer equipo del Obra en conseguir la permanencia en la máxima categoría». Para Moncho el triunfo ante el Valencia fue «una gran satisfacción y alegría por el trabajo bien hecho». Señaló que «este proyecto merece la pena».
«Pasaremos a la historia por ser el primer equipo del Obradoiro que logró
la permanencia»