Los granates derrotan al Betanzos y sueñan con la fase de ascenso
30 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Pontevedra ganó ayer su primera final, y lo hizo de forma convincente y sin pasar mayores apuros ante un rival que se jugaba la permanencia en la máxima división del fútbol gallego. Doblegó al Betanzos y lo dominó los 90 minutos de duelo en todo momento, apuntalando su victoria con un ataque letal. Todos los granates estuvieron acertados, aunque hay que destacar el papel que jugó Javi Pazos, que no pudo ponerle la guinda a su pastel marcando un tanto.
Además de sumar los tres puntos, empató a puntos iguales en la tabla con el Cerceda -que no pasó del empate ante el Somozas-, y con el Deportivo B -que perdió en casa ante el Lalín-. De los tres rivales por esa lucha sin cuartel por el play off, solo el Vilalbés logró la victoria.
En la contienda de ayer, la primera aproximación ya fue de color granate. Ocurrió en el minuto 8 mediante un centro de David Pérez desde la banda que remató arriba Manu Barreiro cuando lo tenía todo a su favor. El atacante, de hecho, reconoció esta misma semana que no vivía sus mejores momentos.
Pero solo diez minutos más tarde, el Pontevedra cobraba ventaja en el electrónico del García Hermanos. Un ataque del Betanzos, en el que los locales pedían mano de Pacheco dentro del área de Lorenzo, se convirtió en una contra culminada a la perfección por Javi Pazos. El joven granate entró en el área, y cuando iba a disparar contra la meta que blindaba Diego fue derribado por César.
El árbitro no lo dudó y señaló la pena máxima. El conjunto granate cambió de artillero. Gonzalo cogió el esférico y lo alojó dentro de las mallas de la portería de Diego López, que estuvo cerca de alcanzar el cuero.
A raíz del gol encajado, el Betanzos abrió sus líneas y tuvo una mayor presencia en las inmediaciones de Lorenzo. No obstante, sus aproximaciones no generaron mucho peligro.
Los pupilos de Milo Abelleira pudieron irse al vestuario con algún gol de ventaja más, sobre todo, con el brutal disparo de Carlos Campo desde el medio del campo al observar al arquero rival adelantado. Parecía que entraba el balón, pero Diego López despejó a córner con la punta de sus guantes. El propio Carlos Campo tuvo otra oportunidad de marcar en el minuto 38, pero su tiro salió desviado.
Sin embargo, las cosas no pudieron empezar mejor para los granates en la segunda mitad, Un garrafal error de un jugador local permitió a Manu Barreiro batir al portero rival gracias a una perfecta asistencia de Javi Pazos, estableciendo el 0-2 definitivo.