La clave fue el desgaste que el COB generó en el rival durante los cuarenta minutos de juego. La defensa de Jorge Fernández, la aportación de Pantín y los destellos de calidad de Guillandeaux y Hill, fueron decisivos para que el COB lograse remontar la serie.
Quedó claro que cuando el COB no se aplica en defensa y juega un partido físico sufre, como sucedió en el primer cuarto, en el que había mucha incertidumbre sobre lo que podía pasar. A Ott lo frenaron los diferentes defensores que tuvo y aún así Lan Mobel pudo hacer sufrir si Atoyebi mete los tres tiros libres en el último cuarto y Hill no anota el triple decisivo, pero ganó el mejor.
Ganó la serie el que más afectivos tenía, demostrando que en unas series de play off las plantillas largas son decisivas. Ahora llega Aurteneche y empiezan las series a cinco partidos, en las que el desgaste debe ser decisivo y el COB debe tener ventaja de nuevo al contar con la plantilla más larga de la categoría.