Se declaró agradecido por el apoyo de Riazor tras su error ante el Elche
25 abr 2012 . Actualizado a las 12:56 h.Es humano, también se equivoca y de vez en cuando parece obligado a recordarlo. Aranzubia, el guardián de Riazor, falló en el segundo gol del Elche, que llevó al marcador un momentáneo 2-2. Ángel cabeceó picado y el meta, en su afán por detener el balón y salir pitando a montar el contragolpe, pifió. «Estaba pensando en sacar rápido, me confié y se me escapó el balón», explicó el riojano, que también justificó su mal despeje en el primer tanto visitante: «Me remataron bastante cerca y acababa de llover, rechacé el balón y me marcan». Y añadió: «No es el primer fallo ni será el ultimo y hay que darle la importancia que tiene. Lo fundamental es seguir trabajando de la misma manera».
Aranzubia reconoció con ironía que había tenido «mejores días» que el partido del pasado domingo, pero, indicó, «cuando fallas el hecho de que tu equipo gane, te consuela. Si el equipo pierde y eres protagonista en la derrota, es más duro que si ese fallo no tiene tanta trascendencia», razonó antes de valorar el apoyo de la afición, que lo aplaudió y jaleó, pese al gol encajado. «Es una reacción bonita y que no olvidaré, que la gente te ovacione después de un fallo así... Sé que coincide con la situación del equipo. En otro tipo de momentos no hay ese estado de ánimo, pero lo agradezco igual», afirmó.
El futbolista regresará el sábado (18.00 horas, TVG-2) a Almería, donde la temporada pasada hizo historia, pues se convirtió en el primer guardameta que marcaba de cabeza en la Liga española. «¿Si es especial? Es más para vosotros [en referencia a los periodistas] por el hecho de recordar. Es un rival importante y nos acordaremos de ese gol, pero sin darle más importancia. En aquel momento el empate [el partido terminó 1-1], independientemente del gol, era muy bueno por cómo fue el partido, aunque al final no sirvió porque el equipo descendió de categoría, pero en aquel momento nos dio mucha alegría a todos», rememoró antes de declararse confiado en que esta vez no hará falta que se sume al ataque. No será la única coincidencia, pues en aquel partido Oltra entrenaba al Almería y esta vez ocupará el banquillo del Dépor. «Sabemos que los triunfos ahora son pasos de gigante, son zancadas grandes, pero todavía no hemos confirmado nada y hay que seguir trabajando hasta el objetivo», señaló el portero.