Dos compostelanos a pie de obra

La Voz

DEPORTES

Han pasado 30 años desde que el Obra firmó su primer contacto con la élite. Manolo Vidal era uno los gladiadores de aquel equipo que logró el ascenso en Mataró, en un partido que acabó 86-89. Pepe Casal le dio minutos para intentar frenar a Carlos Pérez, que estaba siendo la pesadilla de los santiagueses. Poco tiempo después Manolo Vidal fue profesor de educación físca de Moncho Fernández en el Peleteiro. Y años más tarde el Alquimista de Pontepedriña tuvo la oportunidad de formar parte del cuadro de entrenadores del equipo colegial, cuando ya barruntaba su deseo de llegar a un banquillo profesional. Lo que no imaginaba entonces es que algunos lustros más tarde acabaría dirigiendo en la élite al mismo Obradoiro que había hecho cumbre en la época de su profesor.