Si no se ve, difícil creerlo

DEPORTES

PPasado el tiempo se hablará de este Celta-Deportivo (2-3) presentado como uno de los más importantes entre ambos equipos. El anuncio respondía a la realidad del momento, si bien ahora es pronto para certificar las consecuencias del tanteo final. Si parece cierto que al Deportivo lo catapultan a Primera, al Celta no le cierra las puertas de forma definitiva, aunque el equipo vigués se complica de manera que no esperaba. El fútbol tiene estos vaivenes que el Deportivo superó con una firmeza que no solo le valió para ser líder sino para mantenerse. Que no es poco.

El partido fue intenso, hasta el descuento. Un derbique sembró alegría por ambas partes, según del lado y momento en que llegaban los goles, que fueron cinco, con el último cuando ya no se contaba y que dejó al celtismo sumido en un tremendo dolor, en contraste con el explosivo júbilo del deportivismo que en gran parte, tal como se había movido del marcador, se daba por contento con el empate sin por ello dejar de lamentar que se le escapara el triunfo después de la ventaja de dos goles.

Lo decíamos hace un par de días; se sabe como empiezan los partidos, pero no cómo terminan. Sobre todo cuando se trata de partidos con ambiente tan intenso como este de Balaídos, esperado con ansia por la afición gallega desde el mismo día en que se jugó en Riazor el de la primera vuelta. Entrar en un análisis sobre lo visto ayer no parece importante, pues todos y cada uno tienen sus versiones, según del bando de procedencia. Sin embargo repetiré algunas anotaciones que tomé durante el partido: «El gol de Riki llevó al Celta a un juego acelerado que no le ayuda». «El Deportivo conserva mejor colocación sobre el terreno». «El partido aparenta ser del Celta, pero el marcador es coruñés». Y en el segundo tiempo, estas otras: «El agobio agarrota a los jugadores celestes». «Lassad sentenció al Celta». Pero en 15 minutos igualaron el marcador (2-2). «En el descuento, el 2-3 para el Deportivo».

Todo terminó como había pedido Djukic, pensando en su Valladolid.