El salvavidas a ras de césped

antón bruquetas REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

El desfibrilador, la mejor herramienta para frenar las muertes súbitas, llega a Tercera

28 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La forma en la que le jugador del Bolton Fabrice Muamba se desplomó sobre la hierba durante un encuentro ante el Tottenham recordó al mundo del fútbol la fragilidad del corazón. Refrescó la memoria y devolvió al presente de los aficionados y deportistas españoles la muerte de Antonio Puerta, quien a diferencia del congoleño, no logró recuperarse de la parada cardíaca. Pero este tipo de tragedias no solo visitan los grandes estadios. De hecho, la mayoría sucede al margen de las cámaras de televisión, donde el escenario en el que rueda el balón es un campo modesto.

Por este motivo, la Federación Gallega de Fútbol, gracias a un convenio firmado por la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), la federación española y una empresa distribuidora de desfibriladores, la mejor herramienta para combatir estas muertes súbitas en el deporte, acercará el aparato a los campos de Tercera División. Los expertos consideran que es un utensilio imprescindible para completar los primeros auxilios en un recinto deportivo. Además, alaban el sencillo manejo del dispositivo que permite a una persona sin formación específica ejecutar con corrección una reanimación.

Un protocolo definido

De todas formas, antes de poner en marcha un desfibrilador los facultativos recuerdan que hay un protocolo definido para saber si su uso está indicado. «Cuando un jugador sufre un percance de este estilo y queda tendido sobre el terreno de juego, lo primero que se debe hacer es comprobar el pulso y la respiración», comenta Javier Pombo, médico especializado en Medicina deportiva. «Si ha perdido la respiración se debe colocar al deportista boca arriba y con la cabeza retirada hacia atrás. Esta posición posibilita la apertura de las vías respiratorias. Si fuese necesario se utilizaría una cánula de guedel», añade. En el caso de que también le falte el pulso, se deben iniciar los movimientos de la conocida como Reanimación Cardiopulmonar (RCP). «Solo si esta fracasa se debe recurrir al desfibrilador», recalca Pombo, quien también aclara que el aparato que estará disponible para los equipos de Tercera División «no es tan completo como el que llevan las ambulancias medicalizadas y que precisa del manejo de manos expertas». «Sirve como soporte vital básico, pero nada más», recalca.

Manejo sencillo

Eso sí, el aparato que la federación gallega hará llegar a los estadios de Tercera es de un manejo «tremendamente sencillo». «Lo primero es que el torso del paciente quede completamente desnudo para que así se le pueda colocar con facilidad los electrodos con los que viene equipado», explica el médico. «Incluso dispone de un diagrama en el que se indican los pasos a seguir y algunos modelos también lo explican mediante un mensaje de voz», destaca. Pero básicamente su manejo consiste en pegar los electrodos en los lugares y correctos del pecho del deportista y accionar el botón cuando este preparado.

El desfibrilador también está listo para hacer frente a los casos en los que no se haya evaluado correctamente la situación del paciente y no fuese necesario la aplicación de la descarga. «Si por algún motivo -subraya Pombo- el futbolista tiene el pulso correcto y la persona que lo auxilió creyó que no, el aparato no se activará. Él mismo detecta si hay impulsos eléctricos en el corazón». Así que es prácticamente imposible hacer daño a nadie con el dispositivo.

Pero, por su puesto, lo que los médicos recomiendan es ponerse rápidamente en contacto con los servicios de emergencia para que los profesionales se puedan hacer cargo de estas situaciones de riesgo.

El vigués Édgar cambió el pasado jueves el Rápido de Bouzas de Tercera División por el Ribadumia de Preferente Sur, equipo este último que lucha por dar el salto de categoría. El domingo el delantero debutaba en el minuto 60 del partido contra el Verín en sustitución de Manu Nieto. Y 15 después se estrenaba como goleador anotando el 3-0. Al final, un apurado 3-2 para el Ribadumia.