Oier Sanjurjo admitió su sorpresa por lo bien que están rodando las cosas desde su llegada a Vigo, tanto en el aspecto colectivo como en el individual.
El navarro comentó que «yo era ambicioso, tenía fe en mis posibilidades, pero las cosas están yendo muy bien y está siendo un año muy bonito por ahora, a nivel personal y a nivel colectivo. Siempre sueñas que vaya todo bien, que juegues, que el equipo gane, que estemos ahí tan arriba como estamos, pero es sorprendente porque yo no contaba estar tan bien como estamos ahora».
Con respecto a su futuro más allá del 30 de junio, no se pronunció. Está a gusto en Vigo, pero también le encantaría volver a su club de origen, el Osasuna: «Hay que valorarlo todo a final de temporada. Espero que subamos, porque estamos en una posición inmejorable y será lo mejor para todos. Si estamos en Primera sería un halago que el Celta se interesada por mí, si está el Osasuna, estoy en casa per aquí estoy jugando y disfrutando, hay que valorar todo eso».
Habló además de la situación del fútbol y también de lo que representa una cesión: «Las cosas no están para tirar cohetes. Osasuna me cedió para formarme y jugar. He venido, he jugado y he crecido, en eso consiste la cesión. Yo estoy muy contento aquí y si vuelvo a casa estaré igual de contento».
Calificó de desorbitada la cláusula de 3 millones de euros que el Celta tendría que pagar por ficharle.