Los Timberwolves, devastados por la lesión de Ricky Rubio

La rodilla dañada del base catalán merma las posibilidades deportivas y económicas del club de Minnesota

Dpa

La pérdida del novato Ricky Rubio para el resto de la temporada dejó el ánimo por el suelo en los Minnesota Timberwolves, que sufrieron un golpe «devastador» en su lucha por conseguir un boleto a los play offs de la NBA. Rubio, de 21 años, sufrió una rotura de los ligamentos cruzados de la rodilla izquierda en la derrota 105-102 ante los Lakers el viernes, y un día después las pruebas de resonancia magnética confirmaron la lesión que lo obliga a perder el resto de la Liga y la participación con España en los Juegos Olímpicos de Londres.

Rubio necesitará un período entre seis y nueve meses para regresar a la alta competición, lo que afectará los resultados del equipo y también provocará un impacto económico negativo en el Target Center y en la ciudad de Minnesota. Aunque el sábado regresó a la alineación el astro Kevin Love tras sufrir espasmos en la espalda, los Timberwolves cayeron 95-89 frente a los New Orleans Hornets (10-31), el peor equipo de la Conferencia Oeste.

El entrenador Rick Adelman reconoció que la ausencia de Rubio provocó un descenso en el rendimiento del equipo a niveles de temporadas anteriores, cuando las derrotas eran tema recurrente en casi todas las jornadas. «Aunque resulta devastadora, debemos superar la ausencia de Ricky, porque tenemos jugadores para seguir siendo un equipo que puede luchar en cada partido por el triunfo», dijo Adelman. «Es como si hubiésemos vuelto a los viejos tiempos y ese no es el camino para avanzar».

Los Wolves (21-21), que ocupan el noveno lugar en la Conferencia Oeste, inician una gira de siete partidos fuera del Target Center sin la presencia del joven base, que significó una bujía inspiradora en el rendimiento del equipo durante los 31 partidos que jugó como titular. Además de tener un buen rendimiento, Rubio hizo que se incrementaran los niveles de asistencia al Target Center, que habían descendido considerablemente desde que Kevin Garnett fue traspasado a los Boston Celtics en el 2007. Las cifras de asistencia colocaban hasta ahora a los Wolves en el lugar 14 con medias de 17.400 por encuentro, cuando el año anterior finalizaron en el puesto 24 entre los 30 equipos de la NBA.

La demanda hizo que los precios de las entradas tuvieran un incremento de 14 %. La mayor asistencia en ocho años ocurrió el 11 de febrero, cuando 20.232 espectadores asistieron para ver el duelo entre Rubio y Jeremy Lin, la nueva estrella de New York Knicks. El juego creativo y su elevado nivel de improvisación convirtieron a Rubio a niveles de una estrella de rock en la cancha y en la ciudad de Minnesota. El público coreaba su nombre y también respaldaba sus ejecuciones con el conocido «Olé, olé, olé» creando un ambiente de alegría contagiosa.

Sumido en la tristeza de la lesión, Rubio agradeció la solidaridad de sus colegas españoles y de los otros equipos que le enviaron mensajes de consuelo y reconocimiento. «Gracias a todos por su apoyo y prometo que estaré de regreso rápido y más fuerte», escribió Rubio en su cuenta de Twitter. «Hay un solo camino: ir hacia delante y mantener un pensamiento positivo».

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