Sin incurrir en la falta de cordura que lamentaba Luis César, y sin perder la objetividad que debe primar en los comentarios juzgando hechos y comportamientos ajenos cada vez más numerosos en la vida diaria. Pero también sin incurrir en la euforia que es ese estado de ánimo tan familiar en el mundo del fútbol, hoy quiero comentar que ayer, 4 de marzo, la Liga de Segunda registró un resultado que permite decir que el Deportivo y el Celta ganaron sin jugar. Nos referimos al 0-2 del Almería-Elche, que algún eufórico aficionado coruñés puede decir que significa el inicio de una alfombra que cubrirá los peldaños de una escalera por los que subirán dos equipos a Primera. Esos dos equipos, en tanto futuros resultados no demuestren lo contrario, son el Deportivo y el Celta. El conjunto coruñés, sumando puntos y más puntos, es señalado por todos como líder indiscutible. El Celta, con esa proeza en Valladolid, consigue que no se le discuta su ascenso al segundo puesto de la tabla.
Alfombrar el camino a los que van por delante es una frase antigua y muy repetida en el fútbol. El Sporting estuvo en un tris de hacerlo en el Camp Nou, a favor del Madrid. Ayer, en Almería, el Elche alcanzó un resultado que aumenta claramente las posibilidades del Dépor y Celta para consolidarse en los puestos que ocupan. La cordura obliga a decir que todo esto es lo que se observa ahora, pues falta mucho trecho por caminar y escaleras que subir.