Árbitro y rival, pueden volver

DEPORTES

El de Riazor era uno de esos partidos ganado antes de jugarse. Da igual que el Deportivo afronte el compromiso en horas bajas, porque la confianza no viene de las últimas jornadas. En vísperas del partido de la primera vuelta se pensaba igual, pero el fútbol tiene en su cueva sorpresas, y aquel 4-0, según se dice, sirvió como aviso para que el Dépor se percatase de que la Segunda División es una categoría diferente. Podríamos decir que de la Primera a la Segunda hay la misma diferencia que viajar por una autopista o una carretera de las de hace 30 años. Por poner un ejemplo.

El Deportivo afrontó su partido con el Alcorcón jugando por debajo del ?medio gas?, y le bastó que Aranzubía desviase un par de balones para evitar mayores preocupaciones. Tampoco los de Oltra hacían méritos para adelantarse asegurando los puntos. Ambos objetivos los alcanzó el líder de Segunda en un abrir y cerrar de ojos. Cuando el Alcorcón soñaba llegar al descanso con 0-0, le despertaron del sueño.

El espectáculo (?) no mejoró después. El inesperado gol visitante sirvió para decorar la derrota del Alcorcón. Y el próximo rival que no plantee más dificultades.