Una dosis para el gregario

FIRMAS

27 feb 2012 . Actualizado a las 11:54 h.

Los que aceptaron la oferta, y se sumaron, seguro que amortizaron su entrada. En Balaídos, la gente hace falta. El espectáculo le da al Celta la confianza que necesita. La de noquear merecidamente a otro rival de su talla. La de levantarse una y otra vez. La de ganarse un error de margen en la tabla. Magistral esfuerzo colectivo. Quizá por ello sea injusto acordarse hoy de Mario.

Herrera le cambió el tablero. Lo convirtió en gregario, lo apartó del área que siempre le alimentó. Y nunca se descompuso. Jamás alzó la voz. Respondió con lo que tenía. Su complexión. Su pausa y su primer toque. Hizo lo que le pedían con honestidad. Pero Bermejo no podía tener una felicidad completa. El ariete carga pilas con goles. Por más que le valoren otras cosas.

Llegó al Celta pensando que le tocaría disparar y le han puesto en la cocina. Los resultados ahí están. Esta vez Paco le regaló su sitio y a Joan por detrás. Le dio el premio que le había discutido semanas antes. La dosis de adrenalina que necesitaba. Mario nunca se pondría un diez. ¿Para qué? Le basta con merecer el nueve que lleva a sus espaldas.