08 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.
Un aficionado del Estradense lanzó un bote de refresco al entrenador del Cerceda durante el transcurso del partido que su equipo disputó el pasado fin de semana. Afortunadamente el objeto no llegó a impactar sobre el cuerpo del técnico y quedó sobre la hierba hasta que el árbitro del encuentro lo recogió. «Por dos o tres desaprensivos, no se debe criminalizar a los seguidores de un club que está viviendo momentos difíciles», señaló Nando, preguntado ayer a este respecto.