La importancia de no asustarse

David Andrés PREPARADOR FÍSICO DE DAVID FERRER

DEPORTES

31 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Como licenciado en Educación Física y en Psicología, entiendo que ambas forman parte de un todo. A la hora de enfocar el trabajo se tiene en cuenta el número de partidos anuales del deportista. A más encuentros y más largos, como es el caso de Nadal y Djokovic, menos trabajo externo. En su planificación, Rafa corre menos, hace menos pesas... se prepara compitiendo. El cuerpo, por su capacidad de adaptación, se amolda a todo lo que repite, y los encuentros a cinco sets te ayudarán en el futuro a afrontarlos de nuevo. Es decir, un deportista puede prepararse para jugar seis horas.

La final de Australia fue algo de lo más extremo que he visto. Las actitudes de Djokovic, con sus gestos de cansancio, no gustan dentro del circuito, aunque no trascienda en la prensa. Pero, para mí, no tiene intención de engañar, sino que es un showman, y también gran deportista, que aplaude al rival hasta en momentos delicadísimos. Si se tira al suelo es porque está agotado, algo normal, después de un punto de 36 golpes, con 4-4 en el quinto set.

El cuerpo avisa a la mente

Según se van agotando los recursos físicos, el cuerpo pega bajones fisiológicos, da un toque de atención a la cabeza. Entra en juego la parte mental. Ese aviso te puede asustar, tensarte, hacerte gastar energía y llevarte al colapso. Lo he visto en algún profesional que era un portento físico, al nivel de David Ferrer, pero al que se le acalambraron los brazos de la presión y terminó evacuado en camilla. Otros, en cambio, no tienen ningún miedo a hacer esas barbaridades durante cinco horas, como Nadal o Djokovic.

Aunque en la preparación de un jugador parezca clave el aguante, resulta más compleja. De hecho, desde el punto de vista académico, a cada tipo de resistencia le corresponden unos deportes. El tenis supone una mezcla de todas ellas y del resto de cualidades, porque un profesional debe ser coordinado, rápido, resistente, potente... Luego se potencian unas y otras, según las virtudes y las superficies en las que juegue cada uno.

Los sacadores cuidan más la fuerza que la resistencia. A Ferrer, de 1,75, le pasa al revés, y su virtud es llegar a todo. Sin ser pretencioso, porque el mérito es suyo, creo que ha sido el mejor físicamente en los diez últimos años. Corre más que Nadal y Djokovic.

Completan las claves de rendimiento físico un completo descanso y alimentación, es obvio. Saber olvidarse del partido anterior -en eso se trabaja mentalmente- y las condiciones naturales de cada deportista ayudan. En el 2005 pasé un mes con Ferrer en la gira de pista dura. Tras grandes esfuerzos, yo me subía por las paredes, mientras que él se dormía casi mientras estábamos hablando. Los mejores son buenos hasta para eso, y al día siguiente parecen más enteros. Otros están preparados, pero no descansan de forma óptima.

Capacidad de adaptación

Con partidos tan largos, más habituales en los grand slams, llegan a las finales los más fuertes. ¿Se puede jugar con continuidad partidos de seis horas? Los deportistas cambiarían, pero se adaptarían siempre que los esfuerzos fuesen iguales para todos. Y al final sería la cabeza, la fortaleza mental, la que llevaría al cuerpo un paso más allá.

Ese aspecto psicológico marca las diferencias entre los mejores. Si un tenista sabe sacar a la línea y a 210 kilómetros por hora, nada lo limita a repetirlo luego. ¿Por qué no sucede? Depende de emociones o desequilibrios mínimos de coordinación por temas milimétricos e inestudiables científicamente.