Túñez, tres puntos de cabeza para el Celta en Girona

M. Piñeiro REDACCIÓN

DEPORTES

Oscar Vazquez

El equipo vigués se impone con un gol del central internacional tras un partido complicado.

28 ene 2012 . Actualizado a las 23:01 h.

El Celta de Vigo solventó a balón parado la salida a Montilivi, donde el Girona frenó el juego celeste pero no la llegada fulgurante de Túñez a una falta lateral lanzada por Iago Aspas. El gol desatascó el panorama de un partido trabado para los de Paco Herrera, que con esta victoria llevan una racha de cinco triunfos y 2 empates en los últimos siete partidos, en persecución de los puestos de ascenso directo. Después de una primera parte poco atractiva a pesar de la querencia de dominar del Celta, el equipo vigués se encontró más cómodo en el segundo tiempo, y aunque recibió algún susto, pudo mantener la ventaja y la meta de Yoel a cero, aumentando su récord de imbatibilidad.

La iniciativa del juego que llevó el Celta en los primeros 45 minutos apenas inquietó al Girona, cómodo en defensa y presionando la zona ancha del juego celeste. Encontró más fluidez por las bandas, con los laterales activos y con Orellana asomándose por la izquierda. A psar de la actividad y el buen pie de Oubiña, echó de menos más mezcla en el centro del campo, donde Bermejo ocupó la mediapunta y el reaparecido Aspas la referencia de ataque. Ni uno ni otro estuvieron inspirados: el canterano estuvo cerca de marcar en la única pelota que jugó en condiciones, tras iniciativa brillante de Orellana. El chileno disparó al muñeco con la derecha tras un eslalon, en las jugadas más claras de ataque del Celta.

Antes del gol de Túñez, en el 43, Corominas erró ante Yoel la única ocasión del Girona en el primer tiempo. Un balón largo que sorprendió a la zaga celeste, como antes lo había intentado Jandro en el arranque del partido. El Girona se esmeró en dinamitar el juego del Celta, pero con el paso de los minutos se olvidó de jugar en la otra mitad del campo. El gol de Tüñez, sin embargo, le pilló a contrapié, cuando apenas sufría y contaba con el empate al descanso. Pudo irse, de hecho, 0-2 al vestuario después de una gran parad del coruñés Dani Mallo tras tiro desde la frontal de Oier.