Un pasaporte para el ascenso

RUBÉN VENTUREIRA A CORUÑA / REDACCIÓN

DEPORTES

22 ene 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El Dépor se proclamó ayer por cuarta vez campeón de invierno de Segunda División. Es la primera vez que lo logra en una categoría de plata organizada en un grupo único, y por tanto es el título honorífico que más valor tiene de todos. El dato más esperanzador es que las otras tres ocasiones en las que llegó al ecuador de la Liga en la cabeza de la tabla acabó logrando subir a Primera (y en los tres casos como campeón). En otras seis ocasiones, el ascenso a la máxima categoría no vino precedido de ese alirón invernal.

Remontada al Indauchu

La primera vez que el Deportivo se proclamó campeón de invierno en Segunda fue en su decimoctava temporada, la 63-64. Ocurrió el 29 de diciembre de 1963; es decir, en el 2013 se cumplirá medio siglo de aquel logro. En la penúltima jornada, el Dépor venció al Indauchu (1-2) tras una remontada: perdía 1-0 al descanso, pero dio la vuelta al marcador con tantos de Domínguez a la salida de un córner (min 48) y Loureda (min 54), de cabeza al saque de una falta. En ese encuentro el equipo coruñés formó con Pampols; Carlos, Pegaso, Domínguez; Escolá, Aurre; Loureda, Crispi, Veloso, Lamelo y Rafa. Se situó con 23 puntos, y la Real Sociedad se quedó en 20, por lo que el conjunto coruñés se proclamó campeón invernal con una jornada de antelación. Entonces, la Segunda estaba dividida en dos grupos: norte y sur. Al final de la campaña, el Dépor ascendió a Primera como campeón del primero.

Por orden alfabético

La segunda vez no se hizo esperar mucho, y es la más curiosa de todas. Aconteció en la campaña 65-66. La escuadra coruñesa llegó líder en solitario a la última jornada de la primera vuelta, pero perdió en El Molinón frente al Sporting (2-0) y su perseguidor, el Oviedo, lo igualó a puntos, victorias, empates, derrotas, goles a favor, tantos en contra y hasta positivos. El orden alfabético (la «c» de Coruña, que es como era conocido en la época, va antes que la «o») colocó primero al Deportivo, según la mayoría de las clasificaciones recogidas en la prensa de la época. En su crónica del partido de Gijón, el periodista de La Voz Vicente Leirachá escribía sobre tan curioso hecho: «Porque si en La Coruña decimos que el Deportivo no perdió el primer puesto, en Oviedo dicen que ellos tienen el mismo derecho a aparecer al frente de la tabla. Y es verdad». Aquel 26 de diciembre de 1965, el once herculino lo formaron en Gijón Juanet, Lariño, González, Domínguez; Santos, Manolete; Gullón, Loureda, Chapela, Escolá y Rivada. La Segunda seguía estructurada en dos grupos (norte y sur) y el Dépor logró el ascenso como campeón del suyo.

Campeón con poco juego

En la campaña 67-68 se repitió éxito. El 7 de enero de 1968, los coruñeses vencieron al colista Badajoz a domicilio (0-1) gracias a un tanto de Beci a falta de cuatro minutos. El Valladolid, que había llegado líder a esa última jornada de la primera vuelta, empató en Vallecas, por lo que se produjo un empate a puntos en la clasificación entre pucelanos y herculinos. Toda la prensa de la época adjudicó a los blanquiazules el título honorífico. El pasado día 7 se cumplieron 44 años de aquel campeonato, el último hasta ayer. El once coruñés en Badajoz lo integraron Juanet; Aurre, Campanal, Cholo; Domínguez, Manolete; Loureda, Beci, José Luis, Sertucha y Rivada. Dirigía al equipo Pedro Eguiluz Lamarca, que no se mostró precisamente feliz a la conclusión del encuentro: «No estoy nada satisfecho, y me refiero al juego, debimos jugar más». En esa temporada 67-68, la Segunda seguía dividida en dos grupos (norte y sur) y como en las dos otras campañas, el Dépor logró subir a Primera tras proclamarse campeón del norte.

Desde entonces, lo más cerca que el Deportivo había estado del título invernal fue en la campaña 75-76: acabó segundo la primera vuelta, empatado a puntos con el primero (Málaga) y el tercero (Tenerife). Al final de la temporada no logró el ascenso a la máxima categoría.