l margen del planteamiento que utilizó José Mourinho para este partido, en el que figuraban varios jugadores fuera de su posición natural, la derrota de ayer compete a un plano psicológico que está por encima de la estrategia. En el Real Madrid hubo fallos en la entrega del balón que tienen una difícil explicación, que no los cometería ni un juvenil. Pienso que en los últimos enfrentamientos entre los dos grandes de España, a los blancos les falta convencimiento en sus posibilidades. Cuando observas a Casillas sacar de portería, te das cuenta de que la mayor parte del equipo renuncia a mirar a la pelota. No están predispuestos para el ataque, para jugar al fútbol. Solo piensan en defender y así es complicado que logren el triunfo. Yo jamás había visto un equipo en un estado así.
Por otro lado, los revulsivos que saltaron al terreno de juego lo hicieron también descolocados. Özil, por la izquierda, cuando su mejore rendimiento lo ofrece en la derecha; y Callejón, en el centro, apresurado.