José Luis Oltra, entrenador del Deportivo, discrepó de quienes creen que el equipo sufrió para imponerse al Xerez (2-1), en un encuentro en el que los coruñeses acabaron pidiendo la hora después de perdonar muchas ocasiones de gol y de encontrarse tres veces con el poste.
«Nosotros somos un equipo que levanta las expectativas porque la exigencia es alta, pero que hoy se pueda decir que hemos sufrido no sería justo para el equipo. Hemos creado muchísimas ocasiones y ellos te marcan en una falta, sin crear ocasiones», declaró. «¿Qué queremos? No somos el Madrid ni el Barcelona. No vamos a pasarle por encima a ningún equipo», agregó el técnico blanquiazul, que en verano hizo un símil con la situación de los dos grandes en Primera y la del Deportivo en Segunda.
El preparador deportivista rescató la «dinámica muy buena» del equipo en Riazor, donde «genera fútbol y ocasiones, marca goles y ha superado al rival en todo». «La victoria es justa y corta. Esa es mi opinión», apuntó Oltra, quien reconoció que en la segunda parte ha faltado «un poco más de intención en la combinación».
Por su parte, Vicente Moreno, entrenador del Xerez, pensaba que su equipo, que jugó la última media hora con diez por expulsión de Capdevila, podía lograr el empate en Riazor. «Con 2-0 a favor del Dépor y en su casa, es complicado, pero hemos estado dentro del partido los noventa minutos, pensaba que íbamos a empatar y ellos han terminado pidiendo la hora aún con uno menos. Esa es la actitud que quiero de mis jugadores», comentó en su comparecencia en la sala de prensa de Riazor.
Moreno reconoció que sus jugadores le dejaron «un poquito más contento» en la segunda parte que en la primera, en la que les «faltó un poquito de convencimiento» y cedieron un gol en propia meta a los seis minutos. Sobre la expulsión de Capdevila indicó que el jugador le dijo que la segunda amarilla que vio, por fingir penalti, «podría haber sido otra cosa», es decir, pena máxima, y señaló que «condicionó» el encuentro. Aún así, recordó que con diez el Xerez tuvo «oportunidades de empatar» y afirmó estar «convencido de que con once jugadores» lo hubiera conseguido.