El acierto de Oltra en sus decisiones y la explosión de algunos de sus futbolistas, claves
12 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El sueño de acabar el año en ascenso directo puede convertirse en realidad el domingo en Las Palmas. Hasta entonces, tras el triunfo sobre el Numancia, un punto separa de la segunda plaza al Dépor, que sacó el máximo provecho de una jornada con siete empates en once partidos. Estas son los argumentos del mejor momento coruñés.
REVELACIÓN
El crecimiento táctico de Álex y los goles de Juan Domínguez
El doble pivote del Dépor se erige en protagonista con dos jugadores que comenzaron bajo sospecha. Bergantiños se hizo un hueco en el once por el culebrón Rubén Pérez, pero era la solución temporal a la puesta a punto de Borja. Ahora se revela imprescindible por su despliegue físico y su sentido táctico del juego, que lo conduce a aquellos lugares donde su equipo lo necesita. Por eso parece omnipresente. Juan Domínguez aprovechó la baja de Jesús Vázquez en el derbi, pero hasta ese momento no contaba en Liga. Sus características encajaron como un guante en las necesidades del equipo: criterio, seguridad con la pelota en los pies y llegada por sorpresa al área rival. Ha marcado en los dos últimos partidos en Riazor.
REEQUILIBRIO
Cambios en la zona izquierda del equipo
Las bandas se convertían en el gran coladero para los rivales, que percutían una y otra vez en la debilidad de los dos laterales del Dépor, acostumbrados demasiadas veces a enfrentarse a dos contrarios. En la izquierda, la aparición de Zé Castro como central zurdo y el retorno de Guardado a su posición natural paliaron la sangría. Por la derecha, el crecimiento de Laure y la irrupción de Bruno Gama parecen suficientes. ¿El gran sacrificado? Salomão, quien el sábado ni siquiera jugó un minuto.
RETAGUARDIA
Mejoría defensiva: seis goles encajados en seis jornadas
Al margen de los errores de los rivales, como el penalti fallado por el Numancia, o del árbitro, con el gol anulado al Valladolid, el Dépor presume de haber cerrado su portería desde aquel 3-2 frente al en aquel momento colista Girona. Ha recibido desde entonces seis goles, tres en el mal día de Elche, y ha dejado su portería a cero en dos ocasiones. Falta por confirmar esta mejoría en Riazor, donde la última vez que no encajó fue el primero de octubre contra el Guadalajara.
ACIERTO
Lassad y Guardado, trece de los 28 tantos deportivistas
No le faltan artistas a la plantilla de este Dépor en Segunda. Ahí están Lassad y Guardado, quienes han marcado casi la mitad de los goles de su equipo. El francés, que lleva siete, no faltó a su cita en las cinco últimas ocasiones en que su equipo marcó. Jugador de rachas su batalla por la titularidad con Riki solo puede beneficiar al Dépor. Para Guardado llega la hora de plasmar sobre el césped aquello que prometía cuando fichó en el 2007. Ofrece derroche físico no exento de calidad. Peligro: ambos terminan contrato el próximo 30 de junio.
FORTÍN
Sin fallos en Riazor, donde el equipo se siente fuerte
Lo describía ayer con acierto Zé Castro: «Parece que en casa el campo es mayor». El Dépor se siente arropado en su estadio y no falla: siete triunfos (de los 9 que lleva) y 20 goles a favor (de 28). Ningún rival se acerca a sus cifras. Ahí sí se revela como el Madrid o el Barça de Segunda.