Nadal abre la final ante Mónaco, Ferrer juega con Del Potro, y Nalbandian se reserva
02 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En la ensaladera que premia al campeón de la Copa Davis caben todos los ingredientes. Tómese en primer lugar un equipo invencible cuando juega de local, pues España no pierde en casa desde 1999; añádase una potencia como Argentina en busca de la revancha de la final perdida en el 2008 en Mar del Plata; y complétese con la mejor entrada de la historia del tenis, los 27.500 espectadores del estadio sevillano de La Cartuja. El equipo de Albert Costa defiende su jerarquía en la época actual ante el conjunto que tumbó en su propia pista de Belgrado al defensor del título, la Serbia del entonces invencible Novak Djokovic.
El título de la Davis, que se juega a cara de perro, con cánticos en las gradas y a veces códigos más futboleros que tenísticos, comienza con un duelo entre dos íntimos amigos, Rafa Nadal y Pico Mónaco (TVE, 14.00), con el partido entre David Ferrer y Juan Martín del Potro a continuación. Porque la estrategia también juega. El capitán argentino, el ourensano Tito Vázquez, reserva a su segundo espada, David Nalbandian, para el partido de dobles y el hipotético partido que cerrará la serie el domingo ante Ferrer, después del Nadal-Del Potro que abrirá la tercera jornada.
Tras la decisión de Tito Vázquez se intuye el respeto hacia la figura de Nadal, hasta hoy invicto sobre tierra batida en la Copa Davis, todo un gigante en partidos a cinco sets. En esa batalla casi imposible no quiere quemar el ourensano a David Nalbandian, hace tres años uno de los implicados en la guerra de poder del equipo albiceleste, y hoy un disciplinado suplente. «La formación que elige el capitán es la que hay que aceptar. Todo esto es largo. No hay que apresurarse y hay que ir punto a punto y ver qué sucede después», considera el exnúmero tres mundial.
Nadal se enfrenta a un jugador que forma parte desde hace años de su círculo más íntimo, incluso fuera del tenis. El argentino se unió a la pandilla de seis amigos de la infancia del mallorquín que pasaron una semana de vacaciones en Bangkok el año pasado, coincidiendo con el torneo de Tailandia. Pero Mónaco es cualquier cosa menos un comparsa en esta final. La Davis posee una enorme capacidad para encumbrar héroes. Lo sabe todo el equipo español: lo fue Nadal en el 2004 en Sevilla, para ganar el segundo de los cuatro títulos de España; también Fernando Verdasco y Feliciano López, en el 2008, y David Ferrer, en el 2009.
A la ensaladera tampoco le falta picante. Si días atrás Argentina se quejó de la incomodidad de los claroscuros que generaba la cubierta del estadio de La Cartuja, con zonas de sol y otras de sombra en algunos momentos de la jornada, ayer denunciaron la improcedencia de un control antidopaje por sorpresa antes de las siete de la mañana.
«Empezar con Rafa tranquiliza al equipo»
Capitán español
«La final es muy especial para mí»
Responsable técnico argentino