Cualquier deportista, con el paso de los años, pierde velocidad, una cualidad innata que disminuye. La intensidad de trabajo decrece, pero la resistencia en distancias largas no supone un problema a medida que un deportista se va haciendo más veterano. A nivel fisiológico, al bajar la intensidad del ejercicio, se puede realizar durante más tiempo.
La resistencia es una cualidad que se mejora con el paso de los años años, a base de entrenamientos temporada tras temporada. Lo vemos en el piragüismo, donde muchos especialistas que no tienen velocidad para medirse con los mejores, dedicen pasar a la resistencia, o en el maratón, que recibe muchos atletas del mediofondo, que al cambiar de distancia consiguen alargar sus carreras. La evolución normal de un deportista pasa por ahí.
Raña todavía puede estar delante en cualquier carrera, como vimos hace poco en Pekín. Aunque confío en que compita en los Juegos de Londres, el siguiente ciclo olímpico sería otra historia. Pasar luego al Ironman en un futuro puede ser una opción ideal para el ordense, y creo que tendría éxito porque sin duda cuenta con condiciones.
Desde luego, Iván es un buen ciclista para el Ironman. No tendría problemas en prepararse para los 180 kilómetros sobre la bici. También nada sin problemas como para hacer los 3,86 en el agua. Y además corre, de cara al maratón final. Por último,e l ultrafondo exige cabeza y capacidad de sufrimiento, y creo que Iván las tiene.