Un Federer exquisito arrolla a Nadal y pasa a semifinales
23 nov 2011 . Actualizado a las 10:25 h.Durante 60 minutos, una hora deliciosa, Roger Federer paró el reloj del tiempo en el O2 Arena de Londres. ¡Quién habló de declive! ¡Quién se pudo acordar de que esta temporada no ha engordado su cifra de 16 grandes! El suizo completó una exhibición de tenis ofensivo, variado y espectacular en su segundo compromiso del torneo de maestros. Conectó tantos y tan buenos primeros servicios que Rafa Nadal no tuvo siquiera una sola bola de break. Cuando consiguió perfilarse por su lado bueno, jugó la derecha con una violencia y precisión hacia las líneas que nunca dio opción al rival. Y se movió, se anticipó y caminó hacia la red de la mejor manera ante el que, sobre el papel, es su oponente más incómodo. El justo premio fue su victoria por 6-3 y 6-0, y la clasificación para las semifinales del sábado, pase lo que pase mañana. Nadal, en cambio, necesita ganar al francés Jo-Wilfried Tsonga para acceder a la penúltima ronda.
Las condiciones ideales
Entre las pocas verdades absolutas del tenis, una dice que Roger Federer tiene en los torneos de pista rápida y cubierta su gran refugio. En esas condiciones ganó cinco de sus seis últimos títulos en las dos últimas temporadas. En ese tipo de cancha se hizo con cinco ediciones del torneo de maestros, y jamás perdió contra Nadal, al que le faltan recursos de ataque para poder abordarlo en el cuerpo a cuerpo.
Recuperado de las molestias estomacales del domingo, Nadal plantó cara durante un cuarto de hora. Después, se diluyó como le habría sucedido a cualquiera ante un Federer en estado de gracia. Mientras el suizo soltaba latigazos desde casi cualquier parte de la pista, el español no consiguió conectar su primera derecha ganadora hasta el octavo juego, cuando su rival ya llevaba once winners.
En 32 minutos cerró Federer el primer set, con un 81% de primeros servicios, una fórmula que vale ya medio partido en pista rápida.
Inflado de confianza, Federer rompió el servicio de Nadal ya al primer juego del segundo set. El mallorquín quiso resistirse, pero fue incapaz de encontrar un flanco por el que frenar el vendaval del tenista más elegante del siglo XXI. El suizo tuvo ayer hasta el instinto asesino que en ocasiones le impide cerrar los partidos con contundencia y se permitió un 6-0 final.
Victoria cómoda de Tsonga
Tsonga abrió la jornada con un concluyente triunfo sobre el estadounidense Mardy Fish por 7-6 (4) y 6-1, en una hora y 29 minutos. El norteamericano ya no tiene opciones.