Riazor inclinará la balanza

Javier Irureta

DEPORTES

13 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Hace años que no estoy en Galicia, pero durante toda la semana me han venido numerosos recuerdos. Han sido dieciséis derbis y todos vividos con gran pasión. El de mañana, por desgracia, es en Segunda, pero seguro que tendrá la intensidad de uno de Primera. El Celta llega en un buen momento, pero Riazor debe imponer su ley. La de un campo en el que es difícil ganar con una afición de diez arropando a un equipo hecho para ascender. Confío en un triunfo del Dépor aunque quiero que asciendan los dos.

Y, ahora que ambos están en Segunda, es cuando quizá recuerde con más estremecimiento aquellos partidos en los que estaba en juego el liderato o el acceso a la Liga de Campeones. Qué tiempos tan bonitos que viví. Me siento un privilegiado por haber disfrutado de la mejor época del fútbol gallego. En A Coruña recuerdo cómo Fran, con tantos y tantos derbis desde juveniles a sus espaldas, transmitía esa pasión a todos sus compañeros. El año que estuve en Vigo, quizá fuera Karpin el más motivado. Pero es que en un duelo de estos, simplemente paseando por la ciudad cualquiera se motiva.