Débil atrás, letal con espacios

Xurxo Fernández Fernández
xurxo fernández A CORUÑA / LA VOZ

DEPORTES

13 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Si los números están lejos de lo esperado del gran aspirante al ascenso, las sensaciones, transcurrido casi un tercio del campeonato, no ofrecen consuelo. El Dépor reformó zaga y medular para adaptarlas a Segunda. Hasta la fecha, las dos líneas han hecho agua. Lo mejor de lo visto en estas 12 jornadas lo han puesto los clásicos. Aranzubia, Guardado y Valerón han marcado las diferencias que se le suponen al equipo con más cartel de los 22 metidos en el pozo.

El mejor bajo palos

El Dépor resumió en su primer partido mucho de lo que iba a exhibir en los doce siguientes. En aquella jornada que sucedió a la huelga, los de Oltra tumbaron a un Recre acogotado por el nombre del rival, pero que se fue creciendo en vista de la falta de ideas y puntería deportivista. A última hora, apareció el de casi siempre. Culpable de que Riazor estirara la agonía de Primera hasta la última jornada. San Aranzubia sostuvo la victoria con dos intervenciones de escándalo cuando el choque llegaba al descuento. Su seguridad, su experiencia y sus reflejos han facilitado varios de los 20 puntos que suma el equipo.

Una zaga endeble

Entre los equipos ubicados en la primera mitad de la tabla, solo el novato Sabadell acumula más goles en contra que el Deportivo (los catalanes encajaron cinco frente al Nastic en la última jornada). La consistencia de anteriores temporadas es historia. Aythami se está entendiendo bien con Colotto, pieza fundamental de la zaga, pero el equipo se descose por los costados. Ayoze empezó fuerte en la izquierda, sobre todo en tareas defensivas, pero su nivel ha bajado en los últimos partidos. La derecha es un suplicio. Laure no es el de hace un año, pero la culpa del agujero en su banda está lejos de ser solo suya. El lateral carece de ayudas de los extremos y los centrocampistas y se enfrenta a continuos dos contra uno.

La medular, un desierto

El centro del campo del Deportivo sufrió una reforma completa tras el descenso. Se buscaban jugadores que respaldasen la condición de máximo favorito al ascenso. Llegaron Bergantiños, Jesús Vázquez y Borja. Del último no hay noticias. De los otros dos, apenas llegan. Una lesión ha impedido jugar al ex del Getafe y sus compañeros en la medular han desperdiciado la falta de rival por el puesto, vista la falta de confianza de Oltra en Juan Domínguez. Bergantiños ha brindado al menos una inesperada aportación ofensiva. Vázquez, ni eso. Los únicos arranques de genio en la parcela creativa han partido del eterno Valerón, obligado a multiplicarse. En defensa, el centro del campo se ha convertido en zona de libre circulación.

Veteranos con peso

Junto al Flaco, los grandes nombres del Dépor en estas doce jornadas han sido los de Aranzubia, Colotto y Guardado. Los veteranos son los más implicados en el reto de salir del pozo. Llamativo el caso del mexicano, la gran ausencia local en el partido de esta noche. El Príncipe ha optado por aislarse de las sospechas de la grada y del mundo en general (no habla con la prensa) y centrarse en el juego. Ha sido el mejor de los blanquiazules varias veces esta campaña.

Velocidad en el juego

Si los de Oltra partían como favoritos y parecían condenados a mover el balón sin pausa ante rivales acantonados, la realidad ha obligado a saltarse el guion. Los mejores momentos del equipo han llegado gracias a transiciones rápidas. Las pérdidas de balón del contrario tienen castigo inmediato. El Dépor ha aprendido a exprimir las transiciones a dos o tres toques. A cambio, el equipo carece de remate en el juego estático. Lassad dilapidó su puntería en tres partidos y Riki puede ser el ariete que más ocasiones genera y menos convierte en gol en la categoría.

El plus de Riazor

El discreto arranque del Dépor tiene mucho más que ver con sus partidos fuera de casa que con los disputados al abrigo de Riazor. Atendiendo en exclusiva a sus duelos como local, los blanquiazules ocuparían el cuarto lugar de la tabla. En un campo amplio y con el respaldo de su incansable afición, los de Oltra solo han sufrido una (inmerecida) derrota ante el actual líder y un empate. El resto, cuatro victorias fundamentales para seguir cerca de los puestos que devuelven a Primera.