Riazor, Valerón y el balón parado, armas del Dépor frente a un Celta letal en ataque
11 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ni la trayectoria anterior ni las ausencias; en un derbi los antecedentes apenas sirven para nada, son referencias que nos indican tendencias, pero que no deciden. La polvareda que levanta un derbi nada tiene que ver con otro partido, aunque una y otra vez insistamos en que solo son tres puntos. La clasificación no refleja la carga emocional que conlleva un Dépor-Celta. Aunque, eso sí, las secuelas casi nunca son las mismas de un encuentro cualquiera.
No hay favoritos, por mucho que el Celta atraviese una buena racha y disfrute de gente rápida y en racha goleadora o que el Dépor pierda para el duelo dos puntales importantes. Los coruñeses deberán cuidarse de las transiciones del Celta, del peligro que destilan sus muchas opciones ofensivas. A los vigueses les toca refrendar en Riazor que realmente han mejorado a balón parado, un territorio en el que Colotto, Riki o Aythami se mueven con soltura, pero también deberán evitar que el balón llegue con fluidez a Valerón, un maestro en el manejo de los espacios si está fresco.
En el caso del Deportivo, tres puntos borrarían todas las dudas acumuladas hasta ahora, sería como dar un puñetazo encima de la mesa y tomar impulso, justo ahora que José Luis Oltra recupera lesionados. Perder supondría una semana dura, más cruel en el bando coruñés; el Celta lo superaría mejor, lleva cuatro victorias consecutivas, por lo que un triunfo en Riazor, más que una obligación sería un extra. La presión y la necesidad acucian más a un Dépor que todavía busca su lugar en una nueva categoría. Incluso bajas como las de Guardado y Jesús Vázquez pueden llevarse mejor en un derbi, donde la componente emocional compensa a veces otras carencias.
Si ganas -y lo mereces-, un duelo de rivalidad te da impulso para las siguientes jornadas; además, superas a un rival de enorme categoría, y tanto uno como otro lo son. La clasificación, a estas alturas, dice muchas mentiras. Tropezar el domingo no sería decir adiós al ascenso. Para lograr el objetivo de ambos -el regreso a Primera- faltan siete meses. Se asciende en junio, no en noviembre. Después del domingo, a Dépor y Celta aún les quedarán muchas batallas por delante.
la pizarra de luis césar