Muy serio, sin arrancarse ni una sola sonrisa, Aranzubia parece estar jugando ya el derbi del domingo, el primero que disputará como deportivista, aunque a sus espaldas cuenta con nueve partidos de rivalidad entre el Athletic de Bilbao y la Real Sociedad. Quizá por esta experiencia se expresó sin rodeos para criticar las declaraciones en las que el céltico Iago Aspas reconocía que aplaudió la patada que le propinó Vagner a Tristán en el choque de Balaídos del 2005. «Iago Aspas es un jugador joven, es su primer derbi y estoy convencido de que a día de hoy está arrepentido de las declaraciones. Si las hubiera hecho un compañero, le hubiera dicho que no están bien hechas», comentó.
El portero recordó que en un choque como el de Riazor «no hay un favorito» y recordó que, además, el Deportivo y el Celta llegan «muy parejos en la clasificación». «Aunque uno llegase primero y otro último, todo se iguala», añadió el riojano, quien señaló que en A Coruña este partido «se comenzó a vivir desde que el Dépor bajó».
Eso sí, no cree que por este motivo su equipo vaya a saltar más presionado al terreno de juego. «Vamos a hacer todo lo posible por ganar. Otros equipos, como el Celta, que lleva tres victorias consecutivas, o el Hércules, o el Almería, han dado un estirón que les ha permitido ganar posiciones en la clasificación y a nosotros espero que nos llegue cuanto antes para estar más arriba», dijo Aranzubia, al tiempo que descartó que el derbi se convierta en el primer examen de la temporada a la fe de la hinchada de Riazor en su equipo. «La afición es soberana para expresarse con libertad, pero pienso que pase lo que pase todavía queda mucha Liga y esto no quiere decir que nosotros pensemos en otra cosa que en ganar», subrayó.